Yemen: Cinco muertos más en el ataque al hospital
En un comunicado, MSF explicó que varios edificios del complejo
hospitalario atacado en el norte de Yemen se derrumbaron, pero una parte
del centro médico "continúa operativo (...) con una capacidad muy
limitada", según la agencia de noticias EFE.
Ayer, por tercera vez en cuatro meses, un hospital apoyado por MSF en
Yemen fue bombardeado y la organización no acusó a ninguna de las partes
beligerantes ni determinó si el proyectil que golpeó al centro médico
fue lanzado por un avión o desde el terreno.
Sin embargo, MSF advirtió que "se vieron aviones en la zona" en el momento del ataque.
Si el bombardeo fue lanzado desde el aire, todo indica que el
responsable sería, una vez más, Arabia Saudita, la potencia vecina que
ataca con aviones y barcos de guerra al movimiento insurgente hutí.
A finales de marzo pasado y tras el triunfo del movimiento rebelde hutí
sobre gran parte del país más pobre del mundo árabe, Arabia Saudita, uno
de los más férreos aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, armó una
inédita coalición de 10 Estados árabes para restituir al presidente
reconocido por la comunidad internacional, Abdo Rabu Mansur Hadi.
Desde entonces los bombardeos aéreos de la coalición regional y los
combates en el terreno entre los rebeldes hutíes y sus aliados, y las
tribus y las milicias pro Hadi convirtieron a gran parte del país en un
campo de batalla, con miles de muertos civiles y ciudades antiguas
destruidas.
Como si esto no fuera suficiente, milicias islamistas radicales, como Al
Qaeda y el Estado Islámico, ganaron fuerza en el terreno, alimentados
por el caos, la violencia y la desesperación.
Desde que Estados Unidos destruyó en un bombardeo un hospital de MSF en
Afganistán a principios de octubre pasado y mató a más de una veintena
de personas sin ninguna consecuencia legal o política, tres hospitales
ayudados por esta organización internacional fueron golpeados en Yemen y
un número mayor en Siria.
En octubre, poco después del bombardeo estadounidense contra el hospital
de Kunduz, al norte de Afganistán, aviones sauditas destruyeron
completamente un centro médico que tenía el símbolo de MSF en el techo
en el distrito de Haydan en Sanaa, la capital.
Dos meses después, otro hospital, esta vez uno de campaña de MSF en la
ciudad sureña de Taiz, fue bombardeada por aviones sauditas. Nueve
personas resultaron heridas, incluidos empleados de la organización
internacional.
Tras los dos ataques, MSF advirtió que había informado de las
coordenadas de sus hospitales a todas las partes beligerantes, incluidas
las fuerzas de Arabia Saudita, las únicas que controlan el espacio
aéreo en Yemen.
Sin embargo, Riad nunca asumió una responsabilidad legal, política o económica por los ataques.