Vence el ultimátum a Kaddafi
(Telam)
También este viernes, Interpol pidió a sus 188 países miembro la captura de Kaddafi, su hijo Saif al-Islam y su jefe de inteligencia militar, y dijo que la orden será una "herramienta importante" para encontrar y capturar al líder libio, que ayer negó en un mensaje de audio haber huido de Libia y llamó a la resistencia.
Kaddafi no se muestra en público desde hace meses, y el 21 de agosto último pasó a la clandestinidad cuando islamistas y otros disidentes sublevados contra su autoridad tomaron Trípoli, la capital de Libia, y su complejo residencial, en una sangrienta ofensiva con participación de la OTAN.
En coincidencia con los esfuerzos del Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano de conducción política de los rebeldes, de cimentar su control en Libia, las especulaciones sobre el paredero de Kaddafi se centran en Sirte, su ciudad natal, la sureña Sabha y Bani Walid, 140 kilómetros al sudeste de Trípoli.
El CNT ya dijo que lanzará una ofensiva a gran escala contra esas tres ciudades si los kaddafistas no se rinden pacíficamente antes de la primera hora de mañana.
Hoy, fuerzas leales a Kaddafi lanzaron cohetes y morteros desde Bani Walid contra insurgentes posicionados cerca de la ciudad, pero sin causar víctimas, informó la cadena de noticias CNN.
Combatientes del CNT desplegados en la zona desértica que rodea a Bani Walid descargaron hoy cientos de cajas con municiones mientras refuerzos acudían a la línea de frente en decenas de camionetas con ametralladoras montadas.
"Hoy es el último día del ultimátum. Nuestro hombres están preparados para un ataque, probablemente mañana", dijo un comandante del CNT en la región, Abdel-Razak al-Nazouri.
En tanto, la OTAN anunció hoy sus primeros bombardeos contra Bani y Sabha y nuevos ataques aéreos en Sirte.
En un comunicado difundido en su página web, la alianza dijo que sus ataques de ayer destruyeron un depósito de misiles tierra-tierra en Bani Walid y otro de vehículos militares en Sabha.
Los rebeldes continuaron avanzando hacia Sirte, y la cadena de TV árabe Al Jazira dijo que una docena de insurrectos murió en enfrentamientos con kaddafistas fuera de Al Wadi al Ahmar, a unos 60 kilómetros al este de Sirte.
El máximo líder del CNT, Mahmud Yibril, aseguró desde Trípoli que la batalla contra el "régimen" de Kaddafi está "lejos de terminar". "Estamos en un punto en el que tenemos que unirnos", dijo en declaraciones a Libya TV durante su primera visita a la capital desde que pasara a manos rebeldes, informó la agencia de noticias DPA.
La captura de Trípoli del mes pasado puso fin, de hecho, a los 42 años de control del país por parte de Kaddafi, y aunque el CNT domina la mayor parte de Libia, incluidas sus gigantescas reservas petroleras, no puede cantar victoria definitiva sin la captura del líder libio ni la conquista de sus últimos bastiones.
En las filas insurgentes confluyen grupos de distintas tendencias entre los cuales hubo episodios de tensión desde el comienzo de la revuelta.
Uno de los sectores más fuertes está formado por miembros del Grupo Combatiente Islámico Libio (GCIL), una organización islamista que en la década de los 90 quiso asesinar a Kaddafi y establecer un emirato ultraconservador en Libia, una intentona que fue aplastada por el Ejército libio.
El líder del GCIL, Abdelhakim Belhadj, se convirtió en el jefe del Consejo Militar de Trípoli y el hombre fuerte de la capital luego de que sus hombres tomaran la ciudad, el 21 de agosto.
Belhadj luchó contra los soviéticos en Afganistán junto al difunto Osama Ben Laden, pero recientemente afirmó que no comparte la ideología de Al Qaeda y que es un islamista moderado.
Desde Francia, en tanto, Interpol emitió una "circular roja" para detener a Kaddafi, su hijo Saif al-Islam y su jefe de inteligencia militar, Abdullah al-Senoussi.
La decisión llegó un día después de que fuera solicitada por el fiscal general de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, quien acusa a los hombres de crímenes contra humanidad y quiere que sean juzgados por la CPI.