La medida había sido adelantada por el presidente, Barack Obama, y se enmarca en el proceso de diálogo iniciado en diciembre último tendiente a la recuperación de relaciones diplomáticas entre ambos países.
USA retiró a Cuba de la lista de países terroristas
Estados Unidos retiró formalmente a Cuba de su lista de países patrocinadores del terrorismo, dijo el Departamento de Estado.
Esto elimina un obstáculo para que se reanuden las relaciones diplomáticas después de 54 años, pero tiene un efecto limitado para levantar sanciones comerciales a la isla.
El presidente estadounidense, Barack Obama, había anunciado el 14 de abril que sacaría de la lista a su antiguo adversario de la Guerra Fría. El Congreso de EEUU tenía 45 días para pronunciarse sobre la decisión tomada por el presidente Barack Obama de sacar a Cuba de esa lista, con la opción de presentar un proyecto de ley para tratar de revocarla, algo que no se produjo.
Obama ordenó revisar la situación de Cuba en la lista de países que auspician el terrorismo como parte de un giro histórico de su política hacia La Habana, anunciado junto al presidente comunista cubano Raúl Castro el 17 de diciembre, y que busca restablecer las relaciones diplomáticas rotas en enero de 1961.
El retiro de Cuba en la lista es un paso con significado simbólico más que práctico, porque muchos de los beneficios que podría obtener La Habana están limitados por otras sanciones producto de un embargo económico vigente desde comienzos de la década de 1960.
Cuba resaltaba que su inclusión en la lista de estados patrocinadores del terrorismo era un obstáculo para establecer relaciones diplomáticas y para que las “secciones de intereses” en La Habana y Washington se transformen en embajadas.
Los gobiernos de Obama y Castro tuvieron cuatro rondas de negociaciones de alto nivel desde diciembre y ya anunciaron que están cerca de un acuerdo para reabrir sedes diplomáticas.
Tras el anuncio, la televisión cubana consideró que la isla "nunca debió estar" en esa nómina, y mediante un comentarista de la emisora expuso que el argumento de que Cuba era terrorista "era un criterio insostenible". "Para el gobierno cubano era una cuestión moral" que la isla fuera extraída de esa lista, porque por décadas "fue víctima del terrorismo" e "incluso nuestros servicios de inteligencia colaboraron a evitar actos terroristas contra Estados Unidos", señaló.
El presidente estadounidense, Barack Obama, había anunciado el 14 de abril que sacaría de la lista a su antiguo adversario de la Guerra Fría. El Congreso de EEUU tenía 45 días para pronunciarse sobre la decisión tomada por el presidente Barack Obama de sacar a Cuba de esa lista, con la opción de presentar un proyecto de ley para tratar de revocarla, algo que no se produjo.
Obama ordenó revisar la situación de Cuba en la lista de países que auspician el terrorismo como parte de un giro histórico de su política hacia La Habana, anunciado junto al presidente comunista cubano Raúl Castro el 17 de diciembre, y que busca restablecer las relaciones diplomáticas rotas en enero de 1961.
El retiro de Cuba en la lista es un paso con significado simbólico más que práctico, porque muchos de los beneficios que podría obtener La Habana están limitados por otras sanciones producto de un embargo económico vigente desde comienzos de la década de 1960.
Cuba resaltaba que su inclusión en la lista de estados patrocinadores del terrorismo era un obstáculo para establecer relaciones diplomáticas y para que las “secciones de intereses” en La Habana y Washington se transformen en embajadas.
Los gobiernos de Obama y Castro tuvieron cuatro rondas de negociaciones de alto nivel desde diciembre y ya anunciaron que están cerca de un acuerdo para reabrir sedes diplomáticas.
Tras el anuncio, la televisión cubana consideró que la isla "nunca debió estar" en esa nómina, y mediante un comentarista de la emisora expuso que el argumento de que Cuba era terrorista "era un criterio insostenible". "Para el gobierno cubano era una cuestión moral" que la isla fuera extraída de esa lista, porque por décadas "fue víctima del terrorismo" e "incluso nuestros servicios de inteligencia colaboraron a evitar actos terroristas contra Estados Unidos", señaló.

