Una nueva ola de atentados dejó 36 muertos y decenas de heridos en Irak
Más de 200 personas murieron en Irak en enfrentamientos entre milicianos y fuerzas de seguridad desde que el Ejército y la policía lanzaron un letal operativo de represión contra un campamento de protesta sunnita, el martes pasado.
"Estamos consternados por estos hechos peligrosos", dijo hoy el secretario general de la Liga Arabe, Nabil al Arabi, sobre la escalada de violencia, al punto que instó al gobierno de Bagdad a estabilizar la situación.
La ola de ataques y fanatismo llega luego de cuatro meses de protestas de la minoría sunnita contra el gobierno chiita del primer ministro Nuri al Maliki, al que los manifestantes sunnitas acusan de discriminación.
Las autoridades temen que el malestar sea explotado por grupos sunnitas islamistas como Al Qaeda en Irak o vinculados al gobierno del difunto presidente Saddam Hussein, y que la violencia deje otra vez al país al borde de la guerra civil, como en 2005 y 2006.
El ataque más mortífero de la jornada ocurrió en la localidad de Al Emara, 350 kilómetros al sur de Bagdad, donde la explosión de dos coches bomba cerca de un mercado causó 18 muertos y 42 heridos, informó la policía, citada por la cadena de noticias CNN.