Un silencio que confunde a Europa en plena crisis
El electo presidente de España, Mariano Rajoy, no dio los nombres de los funcionarios que lo acompañarán en la difícil tarea de sacar al país de los problemas financieros. En tanto, Francia nombró a un diputado electo como ministro de Asuntos Exteriores.
Mariano Rajoy, del Partido Popular, fue elegido el 20 de noviembre por una amplia mayoría para suceder a José Luis Rodríguez Zapatero en la complicada tarea de lograr que España salga airosa de la crisis económica que golpea a Europa. Sin embargo, hasta ahora evitó dar explicaciones certeras de las decisiones que tomará para alcanzar este ambicioso objetivo.
Ante este silencio, en Europa los gobiernos comenzaron a anticiparse y hasta a cometer errores. El pasado viernes, en la agenda del ministro francés de Asuntos Exteriores, Alain Juppé, aparecía una reunión con "su par" Miguel Arias Cañete, uno de los nombres que más circulan para conformar el gobierno junto a Rajoy. Sin embargo, esta designación nunca fue anunciada, de acuerdo con lo publicado por el diario español ABC.
Ante esta equivocación, desde el departamento francés reconocieron haber cometido un error administrativo.
Esta metida de pata provocó el eco de las redes sociales, que se preguntaban tanto por el futuro de Arias Cañete como por el del próximo gobierno.
Lucha contra el desempleo
Ayer, Rajoy, líder del Partido Popular, emplazó a los sindicatos y a la patronal a que concluyan un acuerdo para una nueva reforma laboral en España a comienzos del próximo enero.
La reforma del marco laboral es una de las principales demandas de las organizaciones empresariales que consideran que la aprobada en junio de 2010 por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, que le costó una huelga general, se quedó corta.
Rajoy fijó en su programa electoral la creación de empleo como su gran prioridad.
Su reunión con los agentes sociales coincidió con la difusión por la oficina de estadística de la UE, Eurostat, de los últimos datos del desempleo que vuelven a poner a España como el país con mayor tasa de desocupados de todos los socios europeos, con el 22,8%, más del doble de la media comunitaria.
Fuente: Infobae

