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Triunfó Netanyahu y hay inquietud por el proceso de paz

El líder derechista revalidó su apodo de "El mago", cuando pese a todos los sondeos, la victoria su partido Likud lo llevó por cuarta vez al cargo de primer ministro.

(Télam)

Con el 95% de los votos contabilizados, Netanyahu, venció por 30 bancas a 24 en las parlamentarias de del martes a Isaac Herzog, quien encabezaba la coalición Campo Sionista, y se abocó a la formación de un gobierno puro de derecha dura en Israel.

El triunfo de su partido, el Likud, sobre Herzog y su ex ministra Tzipi Livni, otorga a Netanyahu la condición de ser el primer israelí nativo que accedió al cargo de premier, y ahora el único que fue electo en cuatro oportunidades.

Tanto el canciller Avigdor Lieberman como el ultrarreligioso Naftali Bennett, se apresuraron a informar que estaban dispuestos a formar gobierno con Netanyahu, luego de que el premier los convocara en su exultante discurso de anoche a última hora junto con el resto del "campo nacional".

El sorpresivo resultado, por otra parte, propagó inquietud local y mundial por el proceso de paz en Medio Oriente.

Ante la perspectiva cierta de que un gobierno de Netanyahu sea más duro aún que el precedente, el laborista Isaac Herzog desistió de todo acuerdo de "unidad nacional", según declaró a la radio del ejército la parlamentaria del mismo partido Shelly Yacimovich: "Hablé con Herzog esta mañana y me dijo explícitamente que pasamos a la oposición".

La dirigencia palestina fue tajante: varios funcionarios declararon a la prensa, en especial al diario Haaretz, que los israelíes, al reelegir a Netanyahu después de que negó que pudiera existir un Estado palestino, revelaban que no eran un socio para hablar de paz.

Agregaron que la comunidad internacional tenía que hacerse cargo y dejar de defender a "Bibi".

El negociador jefe palestino, Saeb Erekat, advirtió que Palestina acudirá a la Corte Penal Internacional (CPI) para denunciar a Israel por crí­menes de guerra, y otros dirigentes expresaron su decepción o previeron un futuro "drástico".

Tampoco faltaron los que indicaron que esperaban este resultado o que no creían que hubiera mayores diferencias entre el Likud y Campo Sionista.