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Trípoli celebra el final de la dictadura de Khadafi

Ciudadanos libios festejaron en las calles el final de los 42 años de régimen de Kadhafi. Algunas ciudades, como Sirte, aún están en manos del coronel, cuyo paradero se desconoce.

Tras varios días de miedo y mucha cautela, una multitud de libios se echó a las calles de la capital para comenzar a celebrar lo que parece ser ya el fin de los 42 años de régimen del coronel Muammar Khadafi.

La fiesta comenzó poco después de la última oración del día en la afamada Plaza Verde, en el centro de Trípoli, donde volvió a resonar el hosco sonido de los disparos, aunque esta vez para expresar alegría.

"Se ha ido, es verdad, ya no hay más Khadafi", gritaba entre lágrimas una de las escasas mujeres que habían decidido acercarse a una plaza hasta la fecha desierta por temor a los combates y a los francotiradores.

Sin embargo, las únicas detonaciones que se escucharon en el amplio recinto fueron los de los fusiles de un pelotón, que al grito de "Libia libre, Khadafi fuera" dieron una vuelta completa corriendo al recinto y tras formar con marcialidad, cantaron solemnemente el himno rebelde.

Después, una lluvia de disparos al aire quebró la noche, y dejó al menos dos heridos, por sendos accidentes, entre los propios uniformados.

"Hemos ganado", declaraba exultante Ahmad, jefe del referido pelotón.

Mientras sus hombres recibían las felicitaciones de los ciudadanos, grupos de voluntarios se afanaban en los preparativos de la gran fiesta que tendrá lugar una vez que de forma oficial también acabe el mes de ayuno musulmán o Ramadán.

Partidas de barrenderos comenzaban a limpiar la plaza de basura y casquillos, y en las calles adyacentes, dentro de la vieja medina, las tiendas de ropa, relojes, perfumes y regalos recobraban su pulso en víspera de la fiesta del Aid.

"Este año tenemos muchas cosas que celebrar. Gracias Libia, gracias a todos", señalaba Mohamad abdel Salam, dueño de un supermercado, mientras veía como las estanterías volvían a llenarse de productos.

Libia se mantiene en estado de guerra desde que el pasado 17 de febrero grupos rebeldes, animados por la oleada de revueltas en el norte de África, se alzaron en armas contra el régimen dictatorial de Khadafi, apoyados por la OTAN.

Aunque algunas poblaciones importantes como Sirte o Sabha están aún en poder de fuerzas khadafistas, el resto del país está bajo control de un Consejo Nacional de Transición, compuestos por exiliados y miembros del antiguo régimen que desertaron a lo largo de los últimos meses.

Según explicaron fuentes militares de los insurrectos, el asalto definitivo a Sirte, cuna del dictador desaparecido, podría tener lugar a final de semana, una vez superados los tres días de asueto por el fin del mes de Ramadán.

Fuente: EFE