Mundo | Mundo

Toma de rehenes mantiene en vilo a Sydney

Un hombre tomó un concurrido café de Sydney, Australia, y mantiene al menos a 30 personas como rehenes, al tiempo que amenaza con hacer detonar dos bombas en el lugar y otras dos en sitios no especificados.

El primer ministro australiano, Tony Abbott, convocó una reunión urgente de seguridad nacional y calificó al hecho de "inquietante".

"Todavía no conocemos los motivos del responsable, tampoco sabemos si hay motivos políticos, aunque parece claro que algunos indicios nos dicen que sí los hay", dijo el premier, según informó la agencia de noticias EFE.

La cadena australiana de televisión ABC, por su parte, aseguró que la policía ya tiene identificado al secuestrador pero pidió a la prensa que no lo revele para no entorpecer las negociaciones.

De acuerdo a los distintos testimonios, el secuestrador es un individuo joven, de barba y presumiblemente musulmán porque colgó una bandera que reza "Alá es grande y Mahoma su único profeta", y mantiene un número incierto de rehenes en el popular Café Lindt.
Pese a la bandera negra con la "Shahada" -la profesión de fe islámica-, las autoridades no confirmaron al secuestrador como un supuesto miembro de la organización yihadista Estado Islámico.

Por las dudas, los líderes islámicos de Australia publicaron una declaración conjunta en la que condenan la toma de rehenes. El gran muftí Ibrahim Abu Mohammed manifestó su solidaridad con las víctimas y sus familias.
 
"El gran muftí y el Consejo Nacional de Imanes de Australia, condenan este acto criminal de forma rotunda y reiteran que este tipo de acciones son censuradas parcial y totalmente por el Islam", señala la declaración.

La subjefa policial Catherine Burn, en tanto, aseguró que ya conocen las demandas del secuestrador y están negociando una salida.