Todo igual en el Congreso norteamericano tras las elecciones
(Télam)
De acuerdo a las últimos datos, en el Senado -donde se elegió sólo un tercio de los 100 escaños- los demócratas mantendrán su mayoría, con 52 representantes (uno más que en la legislatura anterior), mientras los republicanos se quedarán con 44 bancas (2 menos) y 1 independiente, según datos del New York Times.
En la Cámara de Representantes, donde se renovó la totalidad de los 435 escaños, los republicanos mantendrán su predominio con 232 bancas (2 menos que en la composición anterior), mientras los Demócratas tendrán 191 (1 más).
Los republicanos habían ganado el control de la cámara de Representantes en las elecciones de 2010, con una ventaja de 25 escaños sobre un total de 435. Los dos candidatos republicanos vinculados al Tea Party que habían hecho declaraciones polémicas sobre las violaciones y el aborto, perdieron los comicios.
En Missouri, Todd Alin no logró arrebatarle el escaño a la senadora demócrata Claire McCaskill, tras afirmar que una mujer que es de verdad violada no queda embarazada.
"Por lo que entiendo de parte de los médicos, el embarazo después de una violación es muy raro (...) Si se trata de una violación real el cuerpo de la mujer tratará por todos los medios de bloquearlo", había dicho Alin.
Quien hizo historia fue la electa senadora demócrata de Wisconsin, Tammy Baldwin, quien logró un escaño en el Senado sin tener que ocultar su lesbianismo durante la campaña, con lo que se convirtió en una heroína para el movimiento de avance de los derechos de la comunidad gay.
Otro estado clave, Virginia, también fue perdido por el republicano George Allen, y obtenido por el demócrata Tim Kaine. Tanto Allen como Kain habían sido gobernadores de ese Estado.
El verdadero tema central que dominará las discusiones en el Congreso, desde ahora y hasta diciembre, es la fijación del techo fiscal, una amenaza para la economía y una meta imprudente comprometida por un acuerdo entre demócratas y republicanos.
Si el Congreso no consigue un acuerdo sobre la manera de reducir el gasto en el mediano plazo, el país se vería forzado a hacer recortes inmediatos del gasto en el gobierno a partir del 1 de enero, al tiempo que se deberían aumentar los impuestos.