Tabaré Vázquez asumió por segunda vez como presidente de Uruguay
(Télam)
En el primer discurso que dio en el Parlamento, tras jurar “honor a la Constitución”, Vázquez, médico oncólogo de 75 años, pidió a los uruguayos que “en este momento tan particular que atraviesa el mundo” lo “acompañen a proclamar y difundir esos valores”.
Tabaré Vázquez juró este domingo y recibió la banda presidencial de manos de su antecesor, José Mujica, ante miles de uruguayos, y prometió “honrar los valores artiguistas” durante su gobierno.
“Libertad, igualdad, justicia, democracia, determinación, ilustración, solidaridad, fraternidad, integración, respeto y tolerancia hacia los otros son mandatos que emanan del pensamiento artiguista”, describió, y aseguró que esos “serán los valores axiológicos que guiarán” su gobierno.
Ellos “constituyen el noble metal en el que se inscribe nuestra identidad como nación, principios y valores que nos regala nuestro prócer, el simple ciudadano, José Artigas”, subrayó el flamante mandatario.
“No debemos ni podemos ni queremos cuestionar la matriz de valores que surgen del jefe de los orientales”, sostuvo, y agregó: “Debemos proponer analizar y discutir juntos sobre los distintos caminos para lograr la mejor educación pública, una salud de igual calidad para todos o una vivienda digna para todos los habitantes”.
Vázquez, que ya había sido presidente uruguayo entre 2005 y 2010, afirmó que en los últimos 10 años “muchas cosas ocurrieron en el Uruguay y el mundo, algunas buenas, otras malas y otras sencillamente horribles”.
“Parecería que los virtuosos están perdiendo terreno; no obstante, debemos decir que también hay signos positivos que nos alientan”, añadió.
Remarcó que “no son pocos los que claman y luchan por la paz, los que se preocupan por pobres e indiferentes, y los que militan por cuidar el medio ambiente”.
Por otra parte, el mandatario puso en funciones a los miembros del gabinete de ministros que lo asistirá, entre los cuales hay cuatro -los de Defensa, Turismo, Ganadería e Interior- que continúan tras haber ocupado esos mismos puestos con Mujica.
La séptima asunción consecutiva de un mandatario uruguayo luego del regreso de la democracia en 1985 tuvo lugar en medio de un operativo que incluyó a 1.200 policías y 600 efectivos del Ejército, además de la participación de las Brigadas de Explosivos y helicópteros.
Luego de esa ceremonia, Vázquez y su vicepresidente Raúl Sendic -quien también juró en el Parlamento- desfilaron durante poco menos de una hora en una camioneta Fordson de 1951 antes de llegar al escenario montado de frente a la avenida 18 de Julio, junto al mausoleo que guarda los restos de Artigas.
Antes de recibir la banda presidencial en la plaza Independencia, frente a la sede del gobierno, Vázquez mantuvo su primera reunión bilateral como mandatario con la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, apenas fue investido en el Palacio Legislativo.