Siria: más de 7.500 muertos por la represión, según la ONU
"El total de muertos hasta el momento está sin duda por encima de las 7.500 personas", informó el secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Políticos, Lynn Pascoe, elevando la cifra en más de 2.000 víctimas de acuerdo al último balance de la organización.
"No podemos dar cifras exactas de víctimas", pero "hay informes creíbles de que el número de fallecidos supera a diario el centenar, mujeres y niños incluidos", detalló el estadounidense Pascoe en la sede de la ONU en Nueva York.
El funcionario dijo además que unos 25.000 refugiados sirios se registraron en las oficinas del organismo especializado de la ONU (ACNUR) en los países vecinos y que hasta unas 200.000 personas resultaron desplazadas internamente en el país por la crisis.
La ONU no facilitaba balances de muertos en Siria desde fines del mes pasado, cuando cifró el número de víctimas fatales en 5.400 muertos, coincidiendo con la intensificación de la represión en casi toda Siria y con la feroz ofensiva contra Homs, donde hoy murieron al menos 92 personas.
En el terreno político, Francia dijo hoy que el Consejo de Seguridad de la ONU empezó a trabajar en un proyecto de resolución de condena contra Siria que permita el cese el fuego y el acceso humanitario al interior del país e instó a Rusia y China a no vetarlo, como ya hicieron en octubre y a principios de mes.
"Hoy comienzan los trabajos en el Consejo en una resolución propuesta para parar la violencia y permitir la llegada de ayuda humanitaria a las zonas más afectadas", dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores francés, Bernard Valero, que precisó que la resolución estaba focalizada en Homs.
"Esperamos que Rusia y China no se opongan", agregó en referencia al veto de Moscú y Beijing a una propuesta del 4 de febrero pasado que apoyaba un llamamiento de la Liga Árabe sobre la dimisión del presidente sirio.
Desde Washington, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo hoy que habría sustento legal en considerar a Al Assad un criminal de guerra.
"En base a las definiciones de criminal de guerra y de crímenes contra la humanidad, habría razones para (Al Assad) que encaje en esa categoría", señaló la jefa de la diplomacia norteamericana durante una comparecencia en el Senado de su país.
Las palabras de Clinton coincidieron con las de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Navi Pillay, que solicitó hoy que el gobierno sirio sea llevado ante la Corte Penal Internacional (CPI).
"Estoy convencida de que transferir la situación de Siria ante la Corte Penal Internacional será dar un paso en la dirección correcta", afirmó Pillay en un debate de emergencia que el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas con sede en Ginebra convocó para tratar la crisis de Siria.
La Alta Comisionada solicitó también que "el Consejo de Seguridad asuma su responsabilidad de proteger a la población de Siria".
"Ahora más que nunca, los que cometen crímenes en Siria tienen que entender que la comunidad internacional no estará parada mirando esta masacre y que las decisiones y los actos que tomen hoy no quedarán impunes", advirtió.
Se espera que la resolución en el seno del Consejo de Derechos Humanos, que contempla una "dura condena" al gobierno de Damasco, se pueda aprobar el próximo jueves, cuando el órgano retome el encentro.
Fuentes diplomáticas en Ginebra indicaron que hay una mayoría de los 47 países miembros del Consejo que votará a favor de la iniciativa presentada por Alemania, Arabia Saudita, Qatar, Kuwait y Turquía.
Entre los más firmes opositores de esta medida se encuentra Rusia. Pero también Irán y Cuba apoyaron la posición de Siria, cuyo embajador ante este organismo de la ONU calificó hoy el debate en el Consejo de "maquinación" de los adversarios de Siria y acusó a la ONU de estar alentando la violencia en su país.
"El único objetivo de este período de sesiones es atizar las llamas del terrorismo y potenciar la crisis en mi país con medidas de apoyo a grupos armados", manifestó el embajador sirio, Faisal al-Hamwi, que tras su intervención abandonó la sala del Consejo.
En este contexto, mientras la consternación y las presiones aumentan a nivel mundial ante el derramamiento de sangre en Siria, el gobierno de Túnez, donde una revuelta derrocó a su presidente hace poco más de un año, dijo que estaría dispuesto a ofrecerle asilo a Al Assad, si ello ayuda a terminar con la violencia.
El presidente tunecino, Moncef Marzuki, ofreció su país para un eventual exilio político del presidente sirio y sus familiares, según informó Adnan Moncef, portavoz de la Presidencia del país norafricano.
Según Moncef, la propuesta de Marzuki de acoger en Túnez a Al Assad y sus allegados tiene como objetivo "resolver el conflicto sirio y acelerar la transición democrática" en Siria.
Fuente: Télam