Sigue la represión en las calles de Atenas
(Telam)
Desafiando el descontento público y a los casi 100 mil manifestantes, los legisladores griegos se aprestaban este domingo a la tarde, a aprobar un severo plan de ajuste exigido por la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y recibir a cambio un segundo rescate de 130.000 millones de euros.
Afuera, las fuerzas antidisturbios se desplegaron en la emblemática Plaza Syntagma de la capital griega y dispararon también granadas aturdidoras contra las cientos miles de personas concentradas en el lugar, informó la agencia de noticias Europa Press, aunque no detalló si hay heridos.
Las imágenes de la televisión griega mostraron numerosos focos de incendio en la calle: Sólo un pequeño grupo de la multitud se enfrentó con la policía. Otros portaban pancartas que decían "Alzamiento popular!", "Son ellos o nosotros!" y "No jueguen todo lo que hemos conseguido".
Mientras los diputados esperaban votar rodeados por la multitud en la calles que rechaza el ajuste y el gobierno advierte que rechazar las medidas de ajuste implicaría sacrificios "inimaginablemente más duros" a los griegos.
El ministro de Finanzas griego, Evangelos Venizelos, dijo al Parlamento que Grecia no tiene una salida fácil y que la alternativa al rescate internacional -la bancarrota y la salida de la zona euro- sería mucho peor para los griegos.
"La decisión no es entre sacrificio y nada de sacrificios en absoluto, sino entre sacrificios y otros inimaginablemente más duros", dijo en un acalorado debate que se espera se extienda hasta la medianoche.
Dentro del Parlamento, Venizelos dijo que el futuro de Grecia en el núcleo europeo estaba en peligro. "Cualquiera que quiera seguir en el euro y en la zona euro debe cumplir algunas normas", advirtió.
Este sábado, los líderes de las formaciones que apoyan al gobierno, el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK) y la conservadora Nueva Democracia (ND), instaron a sus diputados a seguir la disciplina de grupo y votar en favor del acuerdo, bajo la amenaza de sacarles de las listas electorales en las próximas elecciones -previstas para abril- si no lo hacen.
En los últimos días, seis miembros del gobierno -incluido un ministro y cinco viceministros-, un diputado socialista y un alto cargo de ND han dimitido en protesta por el acuerdo.