Mundo | Mundo

Secuestran a trabajadores en Perú

Se sospecha del grupo armado “Sendero Luminoso” del que aun quedan algunas células revolucionarias en los campos del país andino.

(Télam)
Unas 60 personas, presuntamente pertenecientes al grupo Sendero Luminoso, coparon esta madrugada una pequeña localidad del departamento peruano Cusco, secuestraron a 30 personas, hicieron un acto de una hora ante vecinos y emitieron proclamas por una radio local, informaron fuentes oficiales.

Esos hechos ocurrieron entre las 3 y las 4 de hoy en Kepashiato, una localidad de la provincia cusqueña La Convención, informaron fuentes de la policía local y el gobernador regional, Roberto Rojas Oviedo.

Las 30 víctimas son empleados de las empresas Coga y Skanska, contratistas del polémico yacimiento gasífero Camisea, que fueron raptadas en un campamento de trabajo, informaron los diarios El Comercio, La República, Perú 21 y la emisora Radioprogramas del Perú (RPP) en sus sitios web.

En un breve comunicado, el Ministerio del Interior indicó que los secuestradores estaban encapuchados y “luego de violentar puertas y obstáculos a su paso, y despojar de sus pertenencias a los trabajadores”, los cargaron en tres camionetas y se los llevaron con rumbo desconocido, consignó la agencia noticiosa estatal Andina.

“De acuerdo al reporte de la gobernadora de La Convención se conoce que estas acciones se han adoptado en un respaldo a una huelga indefinida de trabajadores contra las dos empresas” empleadoras, dijo Rojas Oviedo.

El funcionario aclaró que, “sin embargo, todo está en investigación porque son elementos narcoterroristas los que están detrás de este secuestro”.

Una de las primeras versiones del hecho, conocida esta tarde, señaló que los secuestrados trabajaban para la empresa argentina Techint, otra de las contratistas de Camisea, pero voceros de esa compañía aclararon que ninguno de sus campamentos fue atacado y ninguno de sus empleados fue tomado como rehén.

Los hechos comenzaron alrededor de las 3, cuando los invasores “obligaron a los pobladores a reunirse en la plaza por casi una hora para realizar acciones de adoctrinamiento, arengas contra el gobierno y la explotación del gas de Camisea”.

Paralelamente, un grupo ingresó a la fuerza en la sede de Radio Tropical y tomó las instalaciones para “difundir mensajes subversivos” y anunciar el secuestro de los trabajadores “para canjearlos y pedir la liberación del terrorista Artemio”, el jefe de Sendero Luminoso capturado por las autoridades el 12 de febrero y preso desde entonces.

Algunas de las fuentes arriesgaron incluso que el grupo que copó Kepashiato estuvo liderado por Martín Quispe Palomino, alias Camarada Gabriel, hermano menor de Víctor, alias Camarada José, el cabecilla principal de la fracción de Sendero que actúa en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE).

La policía local identificó a nueve de los secuestrados, todos ellos empleados de Skanska -firma encargada de la construcción de la planta compresora de Camisea-, entre los cuales figuran dos ingenieros, dos choferes y el encargado de un depósito, reportó el diario La República.

Los ministerios del Interior y de Defensa “han tomado las acciones necesarias para liberar a los secuestrados y capturar a los responsables de este hecho delictivo”, afirmó Andina.

El viceministro de Orden Interno, Iván Vega, y el director general de la Policía Nacional, general Raúl Salazar, viajaron este mediodía a la zona para dirigir desde allí las operaciones de búsqueda de los rehenes y sus captores.

Otras fuentes señalaron que personal policial se movilizó a Huascatay, población del vecino departamento Apurímac, donde sospechan que se dirigieron los terroristas con los rehenes.

Sendero Luminoso, de orientación maoísta, fue desarticulado a mediados de los años 90, luego de un conflicto armado que duró casi dos décadas y causó cerca de 70.000 muertos, según datos de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR), que señaló a ese grupo como “principal responsable” de los hechos de esa época.

No obstante, quedaron dos grupos remanentes -el que actúa en el VRAE y otro, cuya zona de influencia es el Alto Huallaga- sobre los que los últimos gobiernos peruanos y varios analistas aseguraron que operan en connivencia con organizaciones narcotraficantes.

Las autoridades golpearon recientemente a Sendero con la detención de Florindo Flores Hala, alias Artemio, el único de los líderes históricos del grupo que quedaba en libertad, el 12 de febrero; de su segundo, Walter Díaz Vegas, alias Freddy o Percy, el 4 de marzo, y de quien sucedió a ambos al mando de la columna en Alto Huallaga, Jaime Arenas Caviedes, alias Braulio, a comienzos de este mes.

Camisea, cuya explotación está a cargo de un consorcio liderado por la petrolera privada argentina Pluspetrol, fue cuestionado por sectores nacionalistas y de izquierda por el hecho de que su gas estaba dirigido preferentemente a la exportación aun cuando Perú no está autoabastecido.

Al asumir su cargo, el 28 de julio pasado, el presidente Ollanta Humala afirmó que el gas que produce el Lote 88 de Camisea “será orientado prioritariamente hacia el consumo interno”