Romney encontró un rival y se calienta la interna republicana
El ex gobernador de Massachusetts cuenta ahora con un adversario fuerte en la pelea para conseguir la nominación presidencial, tras la aplastante victoria de Newt Gingrich en Carolina del Sur.
El precandidato republicano Mitt Romney, quien era considerado el favorito indiscutido para conseguir la nominación presidencial por el partido conservador, tiene ahora un adversario inesperadamente fuerte en la contienda, tras la victoria de Newt Gingrich del sábado pasado en las internas del estado de Carolina del Sur.
A pesar de la ventaja con la que, según todas las encuentas, el ex gobernador de Massachusetts llega a la siguiente votación en Florida, los expertos consideran que Romney no tiene todo ganado.
Según el senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham, el moderado Romney no emociona a los más conservadores y no "conecta" con el votante medio del partido, una fuerza política que durante los últimos años se fue corriendo hacia la derecha.
No obstante, Florida tiene una base electoral más diversa que Carolina del Sur, estado decididamente ultraconservador, y eso podría ser una ventaja para Romney, aunque su postura contra algún tipo de regularización migratoria podría perjudicarle entre los latinos.
"Romney sacó anuncios en español pero eso quizá no será suficiente. Se opone a una reforma migratoria e incluso dijo que vetaría la Dream Act (propuesta impulsada por Obama para legalizar a estudiantes indocumentados"), señaló a la agencia Efe la estratega demócrata Melisa Díaz.
Los politólogos, como Larry Sabato, de la Universidad de Virginia, coinciden en que una derrota de Romney en Florida -que podría darse, teniendo en cuenta los últimos resultados de Gingrich- sería un golpe muy duro para él, después de perder en ese estado en 2008, pese a que entonces también gozaba de una poderosa maquinaria de organización y recaudación de fondos.
Tres ganadores distintos en las primarias de Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur en lo que va del proceso electoral en el Partido Republicano confirman la "rebelión" de los conservadores, que buscan a un "anti-Romney" para oponerse al presidente del país, Barack Obama, en los comicios del 6 de noviembre.
Por ahora, Romney lleva 31 delegados, cinco más que Gingrich, antes de llegar a Florida, donde se vota el 31 de enero.
Pero, según los expertos, tampoco Gingrich, vencedor en Carolina del Sur, cuenta con una mayoría de simpatizantes. Según una encuesta reciente de la cadena Fox News, sólo un 27 % de los votantes tiene una opinión favorable del ex presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos (1995-1999).
En declaraciones a la cadena NBC, el gobernador republicano de Nueva Jersey y partidario de Romney, Chris Christie, dijo que Gingrich "es una vergüenza para el Partido Republicano" tras recordar que este fue expulsado de su cargo en la Cámara y afrontó una multa de 300.000 mil dólares por violaciones de ética por, entre otros cargos, mantener un affaire extramatrimonial mientras juzgaba al entonces presidente Clinton por el caso Lewinsky y por cometer "irregularidades impositivas".
La campaña de Romney ya gastó alrededor de 3,5 millones de dólares en anuncios televisivos y por correo en Florida, algo que no asusta a Gingrich, quien anoche afirmó que su campaña tiene "las ideas y la gente" y por ello, el dinero no lo es todo.
Según los expertos políticos, los republicanos prefieren evitar una lucha prolongada entre candidatos para no desgastar la imagen de quien sea finalmente elegido, pero la imprevista victoria de Gingrich anoche en el "estado de Palmetto" frente a Romney refleja el pánico de la base conservadora.
"Está claro que los republicanos están insatisfechos. Romney en ninguna encuesta alcanzó o superó el 30%, salvo en New Hampshire. Su mayor problema entre los conservadores es que cambia de postura como cambia de camisa, por conveniencia política", dijo Díaz.
"Eso no le va a ayudar entre los independientes en los comicios generales. La contienda estará muy reñida en Florida y, como van las cosas, Romney tiene que afianzar el apoyo de los conservadores", agregó.
En Florida están en juego 50 delegados, del total de 1.144 requeridos para alzarse con la candidatura presidencial del Partido Republicano en su Convención Nacional de agosto próximo, en la ciudad de Tampa.
Fuente: Infobae

