"Rebeldes" piden zona de exclusión aérea a países occidentales
"Podríamos tomar el control de más territorios, pero los aviones de combate del régimen nos lo impiden con sus bombardeos", dijo el comandante rebelde Abu Alaa en la disputada ciudad comercial de Alepo.
"Una zona de exclusión aérea es esencial para continuar nuestra lucha" contra Bashar al Assad, cuyo partido lleva más de medio siglo en el poder, afirmó Alaa en una conversación telefónica con la agencia DPA.
La idea es que países aliados de los rebeldes, como Estados Unidos, impidan volar sobre Siria a los aviones y helicópteros del gobierno.
En la visita que hizo el fin de semana a Estambul, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, no quiso precisar la posición de su país respecto a una eventual zona de exclusión aérea.
En la mesa hay muchas opciones y cada una tiene que ser evaluada según sus consecuencias, se limitó a decir.
Es poco probable que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprueben una zona de exclusión. Rusia y China, dos países con derecho a veto, impidieron hasta ahora medidas de índole militar con la idea de buscar una solución dialogada al conflicto.
Del mismo modo también es poco probable que los países occidentales más favorables a una intervención militar, como Estados Unidos, actúen unilateralmente, sin un mandato expreso de la ONU.
Paralelamente al llamado rebelde, el primer secretario de la misión siria ante la ONU, Danny al Baaj, renunció a su cargo y se unió a la oposición, según el propio diplomático.
Al Baaj señaló, en declaraciones a un diario suizo, que hizo pública su dimisión en una web siria y que comunicó su decisión al encargado de negocios de Damasco en Ginebra. No obstante, la información no pudo ser confirmada en medios oficiales.
Entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, continuaron los combates en distintos puntos del país, en particular en varios barrios de Damasco y en la periferia de la capital.
Desde que se inició la revuelta para derrocar al gobierno de al Assad, las Naciones Unidas estiman que han muerto más de 17.000 personas de ambos bandos.
Fuente: Télam