Rebeldes libios tomaron dos localidades del oeste de Trípoli
El avance de los rebeldes marcó el primer progreso relativamente significativo en varias semanas de estancamiento en un conflicto armado que comenzó hace cinco meses con un levantamiento popular contra Kaddafi que luego escaló a una virtual guerra civil.
La OTAN dijo ayer que sus aviones destruyeron 2.700 blancos militares, incluyendo 600 tanques y piezas de artillería y 800 depósitos de municiones, desde que inició su campaña de ataques aéreos contra fuerzas del gobierno libio, en marzo.
En Teherán, el canciller iraní acusó ayer a la OTAN de estar devastando la infraestructura de Libia y matando a civiles inocentes.
El ministro Ali Akbar Salehi dijo que la entrega de armas a los rebeldes libios por parte de la OTAN exacerbará la violencia en el país árabe.
Salehi agregó que dar armas a los insurgentes viola el mandato de la ONU que impuso un embargo de armas al país norafricano y autorizó a la OTAN a actuar en Libia para proteger a los civiles del conflicto entre gobierno e insurrectos.
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, advirtió que las fuerzas militares libias, aunque debilitadas, constituyen todavía una amenaza para los civiles.