Rajoy descartó adelantar las elecciones generales en España
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, descartó hoy la
posibilidad de adelantar las elecciones generales previstas para
noviembre y aseguró que hará cambios en su gobierno pensando "en el
interés general" y en el objetivo de ganar los comicios.
"Hay que aprovechar que la economía está mejorando en España y adelantar
elecciones sólo tiene sentido si uno no puede gobernar o cuando no se
tienen apoyos", dijo Rajoy a los periodistas a su llegada a la cumbre de
la Unión Europea (UE) y la Celac (Comunidad de Estados de América
Latina y el Caribe) que se celebra en Bruselas.
Por otro lado, consultado sobre cuándo llegarán los cambios en su
gobierno, Rajoy apuntó: "antes de que acabe este mes tendré que tomar
decisiones, con dos objetivos, pensando en el interés general de los
españoles y desde el punto de vista del partido".
"Hay cosas que debemos rectificar", añadió el Jefe del Ejecutivo
español, quien había abierto la puerta a realizar cambios en su gobierno
y en su Partido Popular (PP), después de dejarse 2,5 millones de votos y
perder sus mayorías en las elecciones municipales y autonómicas del
pasado 24 de mayo.
"Soy consciente de que hay cosas que debemos hacer mejor. Obviamente nos
hemos dedicado a intentar salvar a España de la quiebra y del caos,
pero hay más cosas y mucha gente que nos votó en su día no lo ha hecho
en estas elecciones y yo voy a intentar trabajar para recuperar la
confianza", sostuvo.
El objetivo del líder de la derecha española sigue siendo repetir como candidato y "ganar las próximas elecciones generales".
Rajoy también se refirió a la actual situación de gobernabilidad de
España tras los comicios municipales y autonómicos y defendió, una vez
más, que la lista más votada sea la que gobierne a nivel local y
regional.
"No tiene sentido que sea así en algunos lugares y en otros no", dijo,
después de que Ciudadanos llegara a un acuerdo con el Partido Socialista
(PSOE) en la sureña Andalucía, que permitirá la investidura de Susana
Díaz, vencedora de los comicios del 22 de marzo. Lo mismo puede ocurrir
en Madrid si Ciudadanos otorga su apoyo a la candidata del PP y ganadora
en las urnas, Cristina Cifuentes.
Rajoy, no obstante, lamentó que el PSOE, en en lugar de mantenerse en la
"centralidad política" esté "pactando con partidos radicales de
izquierda", y le vaya a dar alcaldías muy importantes", y eso "no es
bueno" para España, que "necesita estabilidad y certidumbre".
En tanto, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, sacó pecho hoy del
acuerdo alcanzado por su partido y el PSOE en Andalucía, y garantizó que
las condiciones son las mismas que está planteando al PP en Madrid: un
acuerdo anticorrupción y medidas económicas y sociales.
"Teníamos una dicotomía: no participar del cambio político y quedar en
un rincón como partido residual, situarnos en la queja, o actuar como
partido de Estado, responsable y exigente, y bajar a la arena y negociar
con los partidos que hasta la fecha no habían querido cambiar ni una
coma de sus políticas democráticas, económicas y fiscales", explicó
Rivera en conferencia de prensa en Barcelona.
El dirigente catalán reivindicó su estrategia puesto que "Ciudadanos
consiguió más en unos meses que el Partido Popular en 30 años de
oposición en Andalucía".
En ese sentido, destacó que su partido logró compromisos en materia
económica y social, como bajar el IRPF (impuesto a las ganancias)
autonómico o una partida para la dependencia, pero también en temas de
regeneración democrática.
Entre otras medidas, Ciudadanos logró el compromiso de que los imputados
por corrupción abandonen sus cargos y que se reforme el Estatuto de
Autonomía -ley de autogobierno- para que los diputados regionales
pierdan sus fueros y para que el mandato del presidente se limite a ocho
años.
También que se modifique la ley electoral para que haya listas abiertas y
que los partidos celebren primarias.