Rajoy, en Barcelona: "Lo moderno es la unión, no la disgregación"
"El mundo camina irremediablemente hacia procesos de integración. Lo moderno es la unión, no la disgregación. El signo de los tiempos es la integración, no el aislamiento", afirmó Rajoy en la apertura del primer Foro Económico del Mediterráneo Occidental.
La visita de Rajoy es la primera a Barcelona desde la celebración de la multitudinaria cadena humana que el pasado 11 de septiembre, coincidiendo con la Diada, el día nacional de Cataluña, exigió una consulta por la independencia.
Ante un nutrido grupo de diplomáticos europeos y del Magreb -norte de África-, el presidente del Ejecutivo español reivindicó la integración económica haciendo claras referencias a Cataluña y a su capital, Barcelona, a la que mencionó como modelo de "pluralidad, cosmopolitismo y apertura".
"Barcelona, como ciudad mediterránea, catalana y española, es ejemplo de esta suma, de ganas que pueden armonizarse positivamente en un proyecto común que no excluya a nadie y beneficie a todos", añadió Rajoy en otro tramo de su discurso, sin mencionar directamente el desafío de Cataluña, cuyo gobierno pretende celebrar un referendo independentista en 2014.
De hecho, Rajoy tuvo la oportunidad de anunciar en Barcelona que la economía española "ya ha salido de la recesión y está iniciando de modo lento y gradual su recuperación", de acuerdo con datos del Banco de España, que indican que el país creció un 0,1% entre julio y septiembre.
Mas no estuvo presente en protesta porque no se le permitió dirigirse a los participantes del foro, un encuentro económico de "alto nivel" que reunió a los ministros de Exterior de España, Italia, Francia, Portugal, Malta, Marruecos, Mauritania, Argelia, Túnez y Libia, con el objetivo de reforzar la cooperación a ambas orillas del Mediterráneo Occidental.
No obstante, el presidente regional recibió personalmente a Rajoy y también saludó a los jefes de la diplomacia extranjeros que asistieron al encuentro celebrado en el Palacio de Pedralbes de Barcelona.
El nuevo desencuentro entre Mas y Rajoy muestra el momento de tensión de la relaciones entre el gobierno catalán, que impulsa la celebración de una consulta soberanista, y el central, que se opone frontalmente.
Lejos de distenderse, el conflicto separatista catalán sigue escalando, aunque por ahora sólo sea en el plano dialéctico y simbólico.
Poco después de su encuentro con Rajoy, desde el Parlamento catalán, Mas acusó al presidente del gobierno de hacer "imposiciones protocolarias", y dijo que es él quien, en cambio, "mantiene la dignidad".