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Presentaron en el Vaticano la nueva encíclica de Francisco

El papa Francisco advirtió hoy en su encíclica sobre el cuidado de la creación y el medio ambiente que la Tierra está siendo "maltratada y saqueada, y clama con gemidos junto a todos los abandonados del mundo", por lo que reclamó acuerdos sobre los bienes globales y diálogo para ir hacia una "ecología integral".

La encíclica, que lleva el título "Laudato si', sobre el cuidado de la casa común", fue presentada hoy en forma simultánea en Roma y en el mundo, y es la primera integralmente redactada por el pontífice argentino tras la escrita a "cuatro manos" con el papa emérito Benedicto XVI.

"Esta tierra maltratada y saqueada clama y sus gemidos se unen a los de todos los abandonados del mundo", subrayó el Papa y exhortó a "cambiar de ruta" hacia una ecología integral.

Al presentar la nueva encíclica del papa Francisco, “Laudato si”, el cardenal Peter Turkson, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, afirmó que el concepto de la “ecología integral”, está en el centro del texto, porque el pontífice invita a interactuar con Dios, con los otros seres humanos y con el creado. “No hay dos crisis separadas, la ambiental y la social, sino una misma crisis socioambiental y la solución pide abordar el problema de manera integral, integrando a los excluidos. La íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta y que todo está profundamente interconectado”, sostuvo.

“Un documento muy esperado”, dijo, esta mañana, el director de la Sala de prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi SJ, al presentar la nueva encíclica y sostuvo que desde hace un mes el Papa inició a preparar la encíclica. El último paso fue enviar a los obispos del mundo el texto de la encíclica, acompañado por una nota escrita a mano y traducida en diversos idiomas.

Seguidamente el cardenal Turkson, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, dio la bienvenida a los presentadores del documento: el Metropolitano de Pérgamo, John Zizioulas, en representación del Patriarcado Ecuménico y de la Iglesia ortodoxa, que habló sobre la teología y la espiritualidad, temas que abren y cierran la encíclica; el profesor John Schellnhuber, fundador y director del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, como representante de las ciencias naturales con la que la encíclica entra en diálogo profundo y que ha sido nombrado recientemente miembro ordinario de la Academia Pontificia de las Ciencias; Carolyn Woo, presidenta de Catholic Relief Services, y ex-decana del Mendoza College of Business de la Universidad de Notre Dame, en representación de los sectores de la economía, las finanzas, los negocios y el comercio, cuyas respuestas a los grande retos ambientales son cruciales y Valeria Martano, maestra durante 20 años en las afueras de Roma, testigo de la degradación humana y medioambiental, así como de las "mejores prácticas" que son un signo de esperanza.

Ya ese abanico de personas evidencia que la encíclica, desde el principio, quiere establecer un diálogo con todos, sea con los individuos que con las organizaciones e instituciones que comparten la misma preocupación que el Papa, abordada desde diferentes perspectivas, en una situación mundial que las hace cada vez más entrelazadas y complementarias.

“Este tipo de diálogo -dijo el cardenal Turkson- también fue parte del método de redacción que el Santo Padre utilizó para la encíclica. El Papa se basó en una amplia gama de contribuciones: muchas de las conferencias episcopales de todos los continentes, que figuran en el texto, así como de otros aportes que no están en él y a las que el Señor recompensará su generosidad y dedicación”.

Texto completo de la encíclica (PDF)




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