Piñera llamó al diálogo luego de las movilizaciones en Chile
El jefe de Estado llamó a dejar atrás la confrontación y contribuir a que el país sea mejor, y aislar a aquellos que buscan todo lo contrario.
(Telam)
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, llamó hoy a una mesa de diálogo para superar la crisis social que vive el país, conmocionado por el asesinato de un adolescente en el marco de la jornada de masivas movilizaciones que cerró ayer un paro nacional de 48 horas.
"Llegó el tiempo de reaccionar, buscando juntos las soluciones que van a permitir a nuestro país tener una educación de calidad y con un financiamiento adecuado y justo para todos sus hijos", señaló el mandatario durante un acto oficial, según reportó la agencia de noticias ANSA.
Sin identificar a nadie en particular, dijo que hay algunos que quieren destruir el país, causarle daño a los chilenos pero que "la inmensa mayoría sin distinción entre Gobierno y oposición busca lo contrario".
"Después de más tres meses (de protesta estudiantil) en que hemos visto florecer la violencia y el enfrentamiento, llegó el tiempo de la paz, de la unidad, del diálogo y de los acuerdos", sostuvo el mandatario en referencia al prolongado plan de lucha de estudiantes y docentes por una educación gratuita y de calidad.
Piñera convocó a todos: profesores, estudiantes, padres, rectores "a que iniciemos ahora mismo este diálogo, en La moneda, en el Congreso porque yo sé que eso es lo que la inmensa mayoría de los chilenos espera y exige de nosotros", completó.
La protesta estudiantil es, sin embargo, el núcleo duro de otros reclamos de variados sectores y revela, según los analistas, una profunda crisis política derivada del sistema electoral chileno y otras leyes de la dictadura pinochetista que mantienen una inequitativa distribución de la riqueza y una representatividad parlamentaria casi en equilibrio que hacen difíciles las reformas.
De hecho, el paro nacional de 48 horas y las marchas de ayer en Santiago y otras ciudades fueron convocados por la Centra Unitaria de Trabajadores (CUT), en reclamo de reforma de leyes laborales y económicas, convocatoria a un plebiscito sobre la Constitución vigente y llamado a una asamblea constituyente.
Una mesa de diálogo para tratar la crisis era un reclamo permanente tanto de las organizaciones estudiantiles y sindicales como de la oposición.
El mandatario ya había analizado el jueves con su equipo político las consecuencias de la movilización social que convocó al menos a 600.000 personas en todo el país.
Sin embargo, el llamado concreto a una mesa de diálogo fue lanzado por el mandatario tras la muerte de Manuel Gutiérrez, un adolescente de 16 años, quien no había participado de las marchas de ayer ni de las tres noches de barricadas y piquetes, pero fue alcanzado esta madrugada cuando caminaba por la calle por una bala, que testigos aseguran fue disparada por Carabineros y la fuerza lo desmiente.
Piñera lamentó la muerte del joven "por la violencia desatada" y se cuestionó "cuántos muertos habrá que lamentar para reaccionar".
El responsable de la muerte de Manuel Gutiérrez no fue determinado, ya que los testigos, entre ellos el hermano de la víctima, Gerson Gutiérrez, aseguran que fueron los carabineros.
"No hay ninguna duda, porque yo los vi y no soy el único testigo que vio que eran carabineros. Se dijo en algún momento que había sido un ajuste de cuentas, pero no fue así. Fue Carabineros, insisto", aseguró el joven.
Sin embargo, el general Sergio Gajardo, segundo jefe de la Zona Metropolitana de Carabineros, descartó "de plano" que personal de la institución tenga relación con la muerte de Gutiérrez.
"Yo descarto de plano la participación de Carabineros", dijo Gajardo, luego de que el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, pidiera públicamente "no especular" sobre los responsables del crimen antes de la actuación de la justicia.
El oficial descartó una investigación interna porque "la institución policial lo tiene claro", aunque "las armas están a disposición de la Fiscalía por si quiere realizar pericias", agregó.
El joven es la única víctima fatal de las dos jornadas de paro y movilización, en las que hubo 1.394 detenidos y 153 policías lesionados.
El Ejecutivo desechó aplicar la Ley de Seguridad Interior del Estado a los convocantes del paro, que permite su arresto, lo que podría ser interpretado como una señal de acercamiento para poder concretar el diálogo anunciado hoy por Piñera.

