Obama refuerza su defensa del acuerdo con Irán
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, volvió a defender el acuerdo nuclear marco alcanzado entre las principales potencias del mundo e Irán la semana pasada frente a las cada vez más fuertes críticas de su aliado Israel y la tibia reacción de su otro socio en la región, Arabia Saudita.
Por tercera vez, Obama defendió públicamente el acuerdo como "una
oportunidad única" y la "mejor apuesta" para poner fin a más de una
década de disputa internacional por el programa nuclear iraní, al que
potencias occidentales y sus aliados en Medio Oriente ven como una
fachada para desarrollar un arma nuclear.
Pero las palabras del mandatario, difundidas por el diario The New York Times, no parecen convencer a sus socios más cercanos.
El ministro de Inteligencia de Israel, Yuval Steinitz, no perdió hoy
tiempo con las tradicionales sutilezas diplomáticas y propuso frente a
un grupo de periodistas en Jerusalén los puntos que debería contener un
acuerdo nuclear que "no será un buen acuerdo, pero sí uno más
responsable".
Según explicó, para contar con el visto bueno de
Israel el texto final de un acuerdo nuclear con Irán debería suspender
completamente la investigación y el desarrollo de una nueva generación
de centrifugadoras, las máquinas utilizadas para enriquecer uranio, y
permitir inspecciones internacionales en todo momento y lugar.
El acuerdo marco alcanzado el jueves pasado restringe sustancialmente el
programa nuclear iraní, pero no lo elimina. Además, convertirá a
Teherán en el país más fiscalizado en el mundo en esta materia.
Por otra parte, el otro gran detractor de las aspiraciones nucleares
iraníes y el segundo socio estratégico de Washington en Medio Oriente,
Arabia Saudita, tuvo una reacción más moderada, que no contuvo ni un
apoyo ni un rechazo al texto que firmaron las principales potencias del
mundo y Teherán en Suiza y que servirá de base para un acuerdo
definitivo en tres meses.
"El consejo de ministros expresó
esperanza de lograr alcanzar un acuerdo definitivo y vinculante que
pueda llevar a fortalecer la seguridad y la estabilidad en la región y
en el mundo", sostuvo un comunicado oficial publicado por la Agencia de
Prensa Saudita, citada por la agencia de noticias EFE.
Se trata de la primera reacción oficial del gobierno saudita al acuerdo marco alcanzado en la ciudad suiza de Lausana.
Como las autoridades israelíes, el rey Salman de Arabia Saudita recordó
el enfrentamiento que existe con Irán en la región, aunque lo hizo muy
sutilmente. Pidió destacar la necesidad de "una no interferencia en
los asuntos de los Estados árabes", una frase que parece hacer
referencia al actual conflicto armado dentro de Yemen y a la
devastadora guerra civil en Siria.
Ante la resistencia de sus
aliados, Obama ya anunció una cumbre en Camp David con los líderes de
los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo, que se realizará
en los próximos meses, seguramente antes de fines de julio, cuando las
potencias mundiales e Irán deben definir un acuerdo nuclear final.
El gobierno estadounidense tiene poco tiempo para ganar todos los
apoyos posibles, dentro y fuera del país, antes de mitad de año y, por
eso, debe utilizar todos los recursos a su disposición.
El
secretario de Energía estadounidense y reconocido físico nuclear,
Ernest Moniz, habló hoy en la Casa Blanca y contradijo las declaraciones
de los últimos días del gobierno israelí.
El funcionario
norteamericano aseguró que el acuerdo pondrá fin de manera "definitiva"
a la posibilidad de un arma nuclear iraní y destacó que el texto
consensuado la semana pasada en Suiza "no es un acuerdo con una
duración específica (...) De alguna manera es un acuerdo para siempre
con diferentes etapas".