Mundo | Mundo

Macron alertó sobre el resurgimiento populista en Europa

El presidente de Francia desató su furia contra el flamante gobierno italiano y su decisión de no recibir a cientos de inmigrantes y refugiados que naufragaban en el Mediterráneo.

Después de semanas de tensión y críticas cruzadas, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, desató hoy su furia contra el flamante gobierno italiano y su decisión de no recibir a cientos de inmigrantes y refugiados que naufragaban en el Mediterráneo y denunció el resurgimiento de la "lepra" populista en Europa. 

"Los ves crecer como una lepra, hay un poco en todas partes en Europa, en países donde creíamos era imposible verlos reaparecer. Nuestros amigos cercanos dicen las peores cosas y nos acostumbramos", aseguró Macron durante un discurso en la Bretaña francesa, citado por la agencia de noticias ANSA. 

"Ellos hacen las peores provocaciones y nadie se escandaliza por esto", agregó el mandatario, quien ya había condenado la decisión de Italia de cerrar sus puertos a un barco de rescatistas con más de 600 inmigrantes y refugiados de África, que después de ocho días logró atracar en España. 

Los cruces entre Italia y Francia y España reavivaron la crisis política dentro de la Unión Europea (UE) por la cuestión migratoria. 

En 2015, más de un millón de refugiados y migrantes de África, Medio Oriente y Asia Central llegaron a las costas sur de Europa en apenas semanas. El aluvión fue tal que los países receptores quedaron desbordados y la marea de recién llegados comenzó a caminar por las rutas del continente hasta los países más ricos y desarrollados del Norte. 

Esta llamada crisis de refugiados desató una pelea interna entre los miembros de la UE, que terminaron cerrando las fronteras y forzando al resto a sellar acuerdos con Turquía y Libia para frenar a los refugiados y migrantes antes de que lleguen al continente europeo. 

Desde entonces, la crisis política se mantuvo latente, pero contenida. Hasta ahora. 

"Nos acostumbramos a todos los extremos en países que, durante años, han sido pro-europeos como nosotros", lanzó hoy Macron, ya sin disimular su malestar con el nuevo gobierno italiano, formado por la fuerza antisistema Movimiento Cinco Estrellas y la ultraderechista Liga Norte. 

Desde Roma, la respuesta no tardó en llegar y lo hizo de la boca de la figura más radical del nuevo gobierno, el ministro del Interior y líder de Liga Norte, Matteo Salvini. 

"Un señor, caviar y champagne. No tomo lecciones de un país que tiene el ejército en la frontera italiana", aseguró el ministro y agregó: "Si Francia se abre a diez embarcaciones de Libia, hablamos". 

"Si hay un mal que se difundió en Europa no es la lepra del populismo, sino la vomitiva hipocresía de Macron", terminó de rematar el ministro italiano. 

La jornada cargada de tensión había comenzado bien, con un llamado de la canciller alemana, Angela Merkel, al premier italiano Giuseppe Conte, para anticiparle que la dirigencia europea trabajará por un texto "más equilibrado" para la cumbre convocada por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, los próximos 28 y 29 de junio.

Juncker propuso que los gobiernos más afectados por el tema se reúnan de manera informal este domingo en Bruselas para llegar a un consenso antes de la cumbre formal del próximo jueves. 

El gobierno italiano no sólo respondió a la invitación ratificando el cierre de sus puertos a barcos de ONG que rescatan a refugiados y migrantes en el Mediterráneo, sino que además se mostró convencido de que la propuesta de consenso se basará en su proyecto. 

Mientras el flamante gobierno italiano de derecha intenta mantener abiertos los canales de diálogo con las principales potencias europeas, el llamado Grupo de Visegrado (V4), que nuclea a Hungría, República Checa, Eslovaquia y Polonia -los cuatro países de la UE que desafiaron el liderazgo de Merkel y se negaron a consensuar una política migratoria única tras 2015- anunciaron hoy que no irán el domingo a Bruselas. 
En los últimos tiempos, el Grupo de Visegrado parecen haber sumado a otro socio, Austria y su nuevo gobierno de derecha. 
Orban anunció la decisión del grupo en una conferencia de prensa junto al canciller de Austria, Sebastian Kurz, y anunció que ambos gobiernos tienen una visión similar: "En el tema de la inmigración, compartimos la vieja propuesta de fortalecer las fronteras externas de la UE y de crear centros de acogida fuera de la unión".

Con cada escalada verbal y diplomática, la tensión crece y se empantana el camino al próximo Consejo Europeo, como se conoce al encuentro de jefes de gobierno y Estado de la UE. 

Por eso, mientras Merkel continúa mediando entre Italia y Francia para bajar el tono de la discusión, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció que mañana viajará a Austria y Hungría para tratar de llevar a esos dos países -y quizás al resto de sus aliados del Grupo de Visegrado- a la mesa de negociación.

 

Fuente: télam.