"Los marchistas se unen a la oposición para desestabilizar"
"Saben que serán derrotados nuevamente por el pueblo ecuatoriano. Por eso se unen la extrema izquierda con la extrema derecha y con las mismas aspiraciones: reducir los impuestos. Pregunten qué indígena paga impuestos", cuestionó el mandatario en referencia a la marcha organizada por la Conaie, que partió este jueves desde la ciudad amazónica de Zamora y busca llegar a Quito el 22 de marzo.
Correa sostuvo que en la concentración de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) había más organizadores que convocados y que en la protesta frente al consulado del Ecuador en Miami solo acudieron cuatro personas, lo que tildó de ridículo, según informaron la agencia de noticias Andes, el diario El Universo y el sitio oficial El Ciudadano.
En una conferencia de prensa, previo a hablar a los simpatizantes congregados en la Plaza Grande, frente al Palacio Carondelet, donde culminó la contra marcha oficialista, Correa consideró que las movilizaciones opositoras que partieron de Zamora hacia Quito y las que se realizaron hoy en la capital son "el último recurso de ese sector para tratar de evitar las elecciones".
Más temprano, el canciller Ricardo Patiño sostuvo que con las movilizaciones los opositores "siguen buscando desestabilizar" porque estiman que "va a ser muy difícil que venzan al presidente Correa" en los próximos comicios.
Según el ministro, hay sectores opositores que tratan de desestabilizar de cualquier manera al gobierno ya que no tienen de dónde sacar argumentos porque "la política económica, social, internacional de este país, sin ser perfecta, es claramente patriótica y popular".
La jornada de marchas y manifestaciones previstas para hoy con motivo del Día de la Mujer, tanto oficialistas como opositoras, comenzaron bien temprano por la mañana.
El movimiento indígena inició su caminata a 600 kilómetros de la capital en demanda de la redistribución del agua a través de una ley, la reforma agraria, la minería y los impuestos prediales de los municipios.
En tanto, la Unión de Educadores (UNE) se concentró, junto a otros grupos, en el parque El Arbolito en Quito para marchar hacia la Asamblea Legislativa (parlamento) en reclamo de reformas a la ley de Educación Intercultural, derechos laborales, reivindicaciones salariales y mejores condiciones de vida.
La ministra de Coordinación Política, Betty Tola, coincidió con Correa y Patiño en que estas organizaciones convergen con la posición de activistas de extrema derecha y mantienen una línea de conducta permanente de "oposición reiterada a todo lo que el Gobierno ha desarrollado".
"Este es el motivo de fondo. Me parece que hay una oposición clara a los proyectos y a las propuestas de cambio que está implementando el gobierno de la Revolución Ciudadana", como se conoce en el país el proyecto político que impulsa el presidente Rafael Correa, subrayó la funcionaria.
En cambio, el dirigente indígena Floresmilo Simbaña negó cualquier especie de alianza con la derecha y que sus reivindicaciones pasan por el agua, la tierra y la minería, aunque reconoció que algunos miembros de ese sector comentaron públicamente que respaldan sus demandas.
Mariana Pallasco, presidenta de la UNE, explicó que la movilización forma parte de la democracia participativa que "no es solo acudir a las urnas", según opinó.
En tanto, partidarios del oficialismo se concentraron desde muy temprano también en el parque El Arbolito y marcharon hacia la Plaza Grande en las inmediaciones de la sede de gobierno, desde donde fueron saludados por Correa.
La jornada oficialista por el Día de la Mujer incluyó espectáculos culturales por la tarde y una reunión del jefe de Estado con un grupo de mujeres de organizaciones sociales.
Fuente: Télam