La posibilidad de una nueva guerra fría no parece lejana
"No queremos una Guerra Fría con Rusia y mucho menos una caliente",
agregó no obstante Carter durante su visita a Berlín en la que aprovechó
para hacer un nuevo llamamiento a la OTAN a prepararse de manera
conjunta contra nuevas amenazas, informó la agencia de noticias DPA.
Las tensiones entre la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN) y Rusia aumentaron desde que el presidente ruso, Vladimir Putin,
anunciara que Rusia incrementará este año su arsenal nuclear con al
menos 40 nuevos misiles balísticos intercontinentales.
Por su parte, la OTAN está llevando a cabo este mes su mayor serie de
maniobras militares desde la caída de la Unión Soviética: un total de
14.000 soldados ya se encuentran en territorio de la organización
atlántica en el este.
Asimismo, Carter confirmó los planes de Estados Unidos de colocar
aparatos militares pesados en los Estados miembros de la OTAN en el este
de Europa.
"Esto es algo que estamos sopesando", comentó durante un acto en Berlín
acompañado de la ministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen.
Entre los planes se engloba también la intención de fortalecer
militarmente la presencia de la OTAN en los países vecinos de Rusia con
el suministro de material que va desde armamento hasta carros de combate
para unos 5.000 soldados.
Durante su discurso, Carter reclamó a Alemania que adquiera un mayor
papel de liderazgo e invierta más en defensa, ya que actualmente destina
sólo 1,2 por ciento del Producto Interno Bruto, por debajo del objetivo
de la OTAN del dos por ciento.
Paralelamente, los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE)
aprobaron hoy oficialmente ampliar hasta el 31 de enero de 2016 las
sanciones económicas impuestas a Rusia por su papel en la crisis en el
este de Ucrania, con el objetivo de que se cumpla el acuerdo de paz de
Minsk, medida que fue rechazada de plano por Moscú.
El consejo de ministros de Exteriores comunitario aprobó esta medida
como un punto sin debate en su reunión de hoy, ya que había sido pactada
previamente a nivel de los embajadores de la UE.
Conocida la medida, Moscú la consideró "ilegal e infundada" y advirtió
que responderá de la misma manera, dijo hoy el portavoz del Kremlin,
Dmitro Peskov.
"Rusia, naturalmente, considera estas sanciones infundadas e ilegales,
nosotros nunca hemos sido instigadores de medidas de castigo", dijo el
vocero, según informó la agencia de noticias EFE.
Y agregó que Moscú "actuará en consecuencia" porque, aseguró, "el
principio de reciprocidad es la base de nuestro enfoque en el
intercambio de sanciones".
El portavoz afirmó que la imposición de sanciones por parte de Bruselas
"no sólo perjudica los intereses de aquellos que participan en la
actividad económica en Rusia, sino también a los intereses de los
contribuyentes en los países europeos".