La “Marcha por la Vida” pidió el fin del aborto en los Estados Unidos
Antes de encaminarse hacia el palacio de la Corte Suprema, miles de católicos estadounidenses participaron de una misa en el Verizon Center. Allí, la arquidiócesis de Washington preparó una celebración eucarística, en la que confluyeron seminaristas, sacerdotes, religiosas y fieles laicos.
El cardenal Sean O’Malley, arzobispo de Boston, llamó a trabajar duro para abolir el fallo Roe vs. Wade, “pero más duro para cambiar el corazón de la gente y ayudar a los ciudadanos a comprender que el aborto es malo e innecesario”.
Miles de jóvenes y adultos colmaron el National Mall de Washington, en Estados Unidos, para protestar por la vigencia del aborto en el país y pedir, a través de decenas de expositores que tomaron el micrófono, la derogación de la decisión que hace 40 años permitió, de hecho, la despenalización de esta práctica.
Los convocados, movidos por las redes sociales o bien por grupos parroquiales, afluyeron en multitud a la capital del país a pesar de las temperaturas bajo cero que se registraron y la nieve que cubría las veredas.
“Estamos creciendo en gente joven. Lo veo delante de mí cada día”, expresó Jeanne Monahan, presidenta de fundación Marcha por la Vida.
Como uno de los más fervientes políticos propulsores de la causa, el congresista Chris Smith, miembro de la Cámara de Representantes por el Estado de New Jersey, ganó los aplausos de la multitud luego de pasar por el escenario central.
“Cuarenta años atrás, la Suprema Corte de Justicia marcaba un infame, imprudente e inhumano abandono a la mujer y a los bebés en manos de los abortistas”, bramó Smith.
“Sabe el señor Presidente –continuó el congresista- que jamás renunciaremos”. Tras las palabras del edil, la multitud de manifestantes tomón la avenida Constitution en dirección a las oficinas del Máximo Tribunal de Justicia del país, ubicado en el Capitol Hill, paseo que une los principales edificios públicos.
Resultados
Si bien no se publicaron al momento cifras oficiales, los organizadores esperaban superar en convocatoria la marcha del año anterior, que reunió para la misma fecha a unas 400.000 personas. Los voceros de la “Marcha por la Vida”, inclusive, atinaron a calcular que la presencia sería más grande que en la asunción de Barack Obama, sucedida el pasado 21 de enero y a la que asistieron 800.000 personas.
El lema oficial de esta ocasión fue “40=55 M”, una ecuación que refleja el costo que 40 años de aborto libre trajeron a la sociedad norteamericana: se estima que unos 55 millones de niños perdieron la vida a través de esta intervención.
Fuente: AICA