Irán participará junto a EE.UU. en la cumbre de paz sobre Siria
Zarif, cuya imagen se ha hecho internacional al frente del equipo negociador nuclear de Irán, estará acompañado además de por los viceministros Hosein Amir Abdollahian (Asuntos Árabes), Abbas Araghchi (Asuntos Legales e Internacionales) y Majid Takht Ravanchi (Relaciones con Europa y EE UU).
Con anterioridad, Afkham había manifestado que se estaba “considerando” la respuesta, y de forma oficiosa se especulaba con sería Abdollahian quien acudiría a Viena. Que finalmente vaya el propio jefe de la diplomacia transmite la idea de que los responsables iraníes se toman en serio la oportunidad de buscar un consenso para acabar con la guerra en Siria que ya de prolonga cuatro años y, según la ONU, ha causado 250.000 muertos.
En la cita, que sigue a una primera reunión la semana pasada, participan también los ministros de Exteriores de Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí y Turquía. Además, se ha invitado a participar a otros vecinos como Egipto, Irak y Líbano. Un portavoz del Ministerio de Exteriores iraquí ha informado de que el número dos del departamento, Nazar al Khairalla, también acudirá a la reunión. Irak, donde el Estado Islámico (ISIS en sus siglas inglesas) se ha extendido desde Siria, combate a los yihadistas con el apoyo de EE UU, a la vez que mantiene una estrecha colaboración con Irán y Rusia con los que recientemente ha formado un comité para compartir información sobre esa amenaza.
Las diferencias siguen en pie, mientras que EE UU, Arabia Saudí, Turquía y los diferentes grupos que respaldan dentro de Siria se oponen a la continuidad de El Asad, Moscú y Teherán siguen considerando que el presidente sirio es parte de la solución. Hisham Marwa, vicepresidente de la Coalición Nacional Siria (CNS), paraguas que reúne a las principales fuerzas opositoras, ha advertido de que "la presencia en Irán complicará las conversaciones de Viena", ya que presentará "un proyecto para mantener a El Asad" en el poder.
Aun así, la creciente inestabilidad en la zona y el riesgo de contagio a otros países vecinos, así como el coste humano tanto en víctimas como en refugiados, han obligado a Estados Unidos a replantearse su estrategia regional. A la vez, Irán y Rusia necesitan encontrar una salida a un conflicto que les exige una gran inversión económica, en armas y, en el caso iraní, también de recursos humanos. Al menos 13 de sus "asesores" han muerto en las últimas 48 horas, lo que acerca a la treintena sus bajas en octubre.