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Irak: atentados con coche bomba causó al menos 62 muertes

Sucedió en Bagdad y en otros puntos del país, y se lo considera uno de los días más mortíferos desde la retirada de las tropas de ocupación de Estados Unidos, a finales de diciembre de 2011.

Estos ataques ratifican una vez mas que la violencia, aunque no comparable con los años del ataque contra Saddam Hussein, sigue vigente como un verdedero presente griego dejado por las fuerzas invasoras encabezadas por Estados Unidos. Nada más recordar que el 14 de enero hubo 53 muertes por un ataque suicida cerca de Basora.

El Ministerio del Interior contabilizó en la capital cinco coches bomba, uno de ellos conducido por un kamikaze, dos ataques de hombres armados contra un puesto de control de la policía y al menos 6 bombas. El balance fatal en Bagdad es de al menos 32 muertos y más de un centenar de heridos.

Según las fuerzas de seguridad, el número de víctimas podría haber sido muy superior si la policía no hubiera desactivado otro coche bomba en el norte de la capital.

El atentado más letal se registró en las primeras horas de ayer en el distrito de Karrada, en el centro de Bagdad y habitado básicamente por musulmanes chiitas, cuando nueve personas perdieron la vida por el estallido de una bomba cerca de un puesto de control policial.

Otras seis personas perecieron por la explosión de un coche bomba en el barrio de Al-Kadhimiya, en el norte bagdadí, e igual número de iraquíes falleció en un asalto ejecutado por hombres armados en un puesto de vigilancia policial en el distrito de Sarafiya.

Asimismo, 30 personas más, incluidos varios agentes de policía, perdieron la vida en otra docena de deflagraciones de bombas y coches bomba o en tiroteos en distintas ciudades de Irak, desde la norteña Mosul hasta la sureña Hilla, informó un portavoz del Ministerio del Interior.

Sin embargo, se brindaron precisiones sólo de algunos de ellos, como por ejemplo los tres atentados perpetrados en la provincia de Salah al Din, en el norte del país.

Allí, ocho personas murieron y otras 56 resultaron heridas en ataques con coches bomba, según informó el jefe del Departamento de Salud de la provincia, Raed el Jaburi. El gobierno impuso el toque de queda en la zona tras los atentados.

También se informó de lo sucedido en la provincia de Dilaya (centro), donde varios ataques perpetrados por hombres armados y con coches bombas en la capital Baquba y en sus alrededores dejaron seis muertos y 11 heridos, según un oficial de la policía provincial.

Por su parte, en la también céntrica provincia de Babilonia un coche bomba estalló cerca de los edificios de la municipalidad de Hilla y provocó un muerto y 5 heridos, según un primer balance de la policía.

La explosión de un coche bomba dejó 63 heridos entre ellos numerosos escolares en Al Musayeb, y otros tres en Kirkuk (240 kilómetros al norte de Bagdad) provocaron 25 heridos.

Otra bomba estalló al paso de un convoy de la policía en una localidad a 20 km al norte de Hilla, dejando 7 heridos, según la policía.

Lejos de unirse contra los atentados, los partidos que componen el gobierno chiita se culpan mutuamente, en medio de la batalla política que mantienen desde la salida del Ejército estadounidense, a finales del año pasado.

"Toda la responsabilidad de la protección de los ciudadanos y del fin del derramamiento de sangre recae en el gobierno y en el responsable de las fuerzas armadas, (el primer ministro) Nuri al Maliki, afirmó hoy una portavoz de la Alianza Iraquí citado por la agencia Prensa Latina.

Sin embargo, un parlamentario de la fracción de Al Maliki acusó al vicepresidente, Tarik al Hashemi, de "dar luz verde a los terroristas para sus atentados" con sus "recientes declaraciones que cuestionan la Justicia iraquí".

La Alianza Nacional (chiita) y la opositora Al-Iraqiya (laica, pero con fuerte presencia sunnita) agudizaron sus disputas a raíz de la orden de arresto dictada contra el vicepresidente sunnita, Al-Hashemi.

Al-Hashemi y Salem Al-Mutlaq, viceprimer ministro sunnita, son dirigentes destacados de Al-Iraqiya y denunciaron hostilidad y maniobras urdidas por el primer ministro.

El vicemandatario está prófugo de la justicia que lo busca por supuesta "actividad terrorista" realizada en 2009 y permanece refugiado en el Kurdistán, pero anunció que llevará su caso ante la comunidad internacional por considerarlo con motivaciones políticas.

Funcionarios judiciales amenazaron con juzgar a Al-Hashemi en ausencia si se sigue resistiendo a entregarse para ser procesado en Bagdad, dado que se desestimó su pedido de que la vista tuviera lugar en el Kurdistán u otro lugar "neutral".

Irak será sede el 29 de marzo de la próxima cumbre árabe, la primera después de la denominada "primavera árabe", que marcará el retorno a la escena árabe del invadido y destruído país tras el derrocamiento de Saddam Hussein.

Fuente: Télam

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