Hosni Mubarak dejó la prisión pero la tensión no cede
(Télam)
El Ministerio del Interior egipcio anunció que el ex presidente Hosni Mubarak dejó la prisión de Tora, en El Cairo, donde estaba encarcelado desde abril de 2011.
Mubarak, de 85 años, fue trasladado en un helicóptero-ambulancia militar a un hospital de las Fuerzas Armadas, donde seguirá en arresto domiciliario mientras se resuelven el resto de los procesos que pesan en su contra, según anunció ayer el Ejecutivo interino del país árabe.
De acuerdo con lo que mostró la televisión pública egipcia, el ex dictador fue transportado al helicóptero en una ambulancia, rodeado por una fuerte escolta militar para evitar que la prensa tomara fotografías o videos.
Alrededor de la prisión, una manifestación de partidarios del hombre que ocupó el poder en Egipto durante 30 años, celebraba su excarcelación, informó la agencia DPA.
Momentos antes, la Fiscalía había confirmado que no pediría la prórroga de la prisión de Mubarak, a pesar de que el juez les había concedido 48 horas para apelar.
El primer ministro de facto, Hazem Beblawy, emitió anoche un decreto para que se le otorgue prisión domiciliaria "en el marco del estado de emergencia" que rige en el país a raíz de la última ola de violencia.
Las autoridades judiciales consideraron que Mubarak debe ser excarcelado porque superó el plazo máximo para seguir en prisión preventiva, aceptando así el recurso de su defensa en el proceso abierto por haber recibido costosos regalos de parte de la editora de diarios estatal Al Ahram, valuados en unos 2,9 millones de euros.
Causas
Mubarak tiene abiertos, además, otros tres procesos por corrupción y uno por la muerte de manifestantes durante las revueltas de 2011 que terminaron con su derrocamiento.
Una de las causas es por el desvío de fondos públicos para construir y reciclar sus viviendas particulares, otro por enriquecimiento ilícito y el último por daño premeditado a los fondos públicos vinculados con la venta de gas a Israel.
Las causas abiertas impiden que el ex presidente pueda salir del país, aunque fuentes judiciales aclararon que la sentencia de ayer es inapelable y definitiva.
Sigue la tensión
La tensión continua después de la última ola de violencia desatada la semana pasada por el desalojo a sangre y fuego de los campamentos que los seguidores de Mursi mantenían en El Cairo.
Se espera otra gran manifestación para mañana luego de que La Hermandad Musulmana -agrupación a la que perteneció Mursi hasta acceder al poder- y grupos afines convocaran a salir a las calles para repudiar el golpe de Estado cívico militar del pasado 3 de julio y la muerte de 811 manifestantes.