Francisco pide a Europa que ponga freno a las muertes en el Mediterráneo
“Deseo expresar mi gratitud por el esfuerzo que Italia está realizando
para recibir a los numerosos inmigrantes que, arriesgando su vida,
solicitan asilo”, afirmó el santo padre durante el curso de una
audiencia sostenida con el presidente de la República italiana, Sergio
Mattarella, en el Vaticano.
“Es evidente que las proporciones
del fenómeno requieren un compromiso mucho más amplio. No debemos
cansarnos de solicitar un empeño más intenso de Europa y del ámbito
internacional”, señaló el pontífice.
Una opinión compartida
por el presidente Mattarella que manifestó cómo “Italia trabaja con
generosidad para afrontar la emergencia de la llegada de refugiados y
pide desde hace tiempo una intervención firme de Europa para frenar esta
continua pérdida de vidas humanas en el Mediterráneo”.
La
falta de trabajo y el cuidado del medio ambiente han sido otros de los
temas que el papa Francisco destacó en su discurso de esta mañana.
El Papa afirmó que el
trabajo debe estar relacionado con la “dignidad de las personas, con la
posibilidad de construir una existencia digna y libre”.
El problema de
la escasez de trabajo para los jóvenes es un “grito de dolor que
interpela a los poderes públicos, las organizaciones intermedias, los
empresarios privados y la comunidad eclesial” con el fin de que
se realicen todos los esfuerzos “para solucionar este problema dándole
su justa prioridad”, porque “la dignidad y el futuro residen en la
disponibilidad de trabajo”.
El Pontífice también ha insistido
en la atención especial que se debe prestar al medioambiente, “para
tratar de mitigar los crecientes desequilibrios y contaminaciones, que a
veces provocan verdaderos desastres ambientales”. En este sentido,
recordó que “es necesario adquirir plena conciencia de nuestros
comportamientos sobre la creación”.
Se refirió después a que
dentro de pocos días se inaugurará la Exposición Universal en la ciudad
italiana de Milán, dedicada al tema “Nutrir el planeta. Energía para la
vida”, y dijo que deseaba que gracias a esta iniciativa se reflexione
“sobre las causas de la degradación ambiental”.
El papa
Francisco y el presidente de la República italiana mantuvieron una
reunión privada de cerca de 20 minutos. El pontífice agradeció al
presidente Mattarella su visita a dos meses de su elección y le aseguró
que este gesto demuestra las buenas relaciones existentes entre la Santa
Sede e Italia.