Francia incrementó su capacidad operativa en medio oriente
"Vamos a atacar Mosul, donde se encuentran los lugares de decisión
política del EI, y Al Raqa (Siria), donde están los centros de formación
'foreign fighters', es decir los combatientes destinados a atacar en el
exterior. Como así también los pozos petroleros para afectar su
capacidad de recursos", precisó el ministro.
La llegada del portaaviones Charles de Gaulle, buque insignia de la
armada francesa, le permitirá a Francia triplicar su actual capacidad
operativa en Medio Oriente, al elevar a 38 su número de cazas
disponibles para continuar y aumentar sus ataques aéreos a la milicia
islamista radical.
El objetivo, según precisó al canal local i-Télé, es "destruir
totalmente" al EI "a nivel global, no sólo debilitarlo", algo para lo
que, en su opinión, "todo el mundo necesita a todo el mundo".
Para el ministro, la guerra contra el EI es una guerra "híbrida".
"Es la primera vez que nos enfrentamos a un enemigo con dos cabezas. El
EI es en primer lugar ese Estado apocalíptico, terrorista, en
construcción, con un Ejército, una administración, que quiere ampliar su
territorio", explicó.
Pero también -continuó- "es un movimiento terrorista internacional que
quiere golpear al mundo occidental. Hay dos dimensiones y, por lo tanto,
dos guerras diferentes en una sola. Está la guerra en la sombra (...) y
el campo de batalla".
Le Drian insistió en que la victoria contra esa organización requiere
presencia sobre el terreno, pero descartó que ésta vaya a ser francesa.
Al mismo tiempo que el gobierno aumenta su poder bélico en Medio
Oriente, una petición lanzada este fin de semana por parlamentarios de
distintas corrientes políticas reclama la reinstauración del servicio
militar obligatorio en Francia, suprimido en 1997 y desde entonces
transformado en un servicio profesional.
En medio de su anuncio, el ministro Le Drian negó que el gobierno
socialista evalué reinstalar la obligatoriedad del servicio militar, sin
embargo, reconoció que se estudia una reforma para "alargar el concepto
de reservista".
Luego de los atentados que conmovieron a París y al mundo entero,
numerosos jóvenes se acercaron al Ejercito para inscribirse, según Le
Drian, quien relativizó el riesgo de atentados en Francia con armas
químicas.
"Es un tipo de ataque que forma parte de los riesgos, pero es muy
complicado utilizar armas químicas y trasladarse de un territorio a
otro", agregó en otra entrevista con la emisora de radio Europe 1.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor del Ejército francés, el general
Pierre de Villiers, informó hoy que, entre el domingo y el martes
pasado, la aviación gala lanzó cerca de 60 bombas contra campos de
entrenamiento y centros de mando en Al Raqa.
"Los dañamos seriamente", sentenció De Villiers en una entrevista concedida al semanal Le Journal du Dimanche (JDD).
Tras esta respuesta militar, el EI prometió ayer venganza por los
recientes bombardeos de la aviación francesa contra la ciudad siria de
Al Raqa, principal feudo de esta agrupación en Siria, mediante un nuevo
video.
"Los bombardeos no nos van a debilitar, al contrario, van a reforzar
nuestras filas. Más gente se va a unir a nosotros para vengar a los
padres, mujeres y niños que ustedes bombardean a diario", aseguró un
miembro enmascarado del EI.
En las imágenes difundidas por el EI, cuya veracidad no pudo ser
verificada, dos encapuchados, que hablan en francés, realizan su arenga
frente a un edificio destruido y sostienen que los ataques afectaron a
edificios e infraestructuras civiles.
Según el primer encapuchado que tomó la palabra, los atentados de París
fueron "solo una advertencia" contra Francia por haber atacado al grupo
extremista en Irak y en Siria.
Desde hace más de un año, Francia es parte de la coalición internacional
liderada por Estados Unidos que bombardea a este grupo islamista en
Medio Oriente.
El segundo miembro del grupo que aparece en el video aseguró que
Estados Unidos tampoco debe creer que es indemne e insistió en que esto
no es más que "el principio de una cadena de ataques", consignó la
agencia de noticias EFE.
Desde los atentados de París, combatientes de diferentes zonas del
denominado califato del EI difundieron vídeos en los que amenazan con
más ataques a los países que participan en la coalición internacional
dirigida por Washington contra este grupo.
Los recientes bombardeos rusos y franceses contra Al Raqa llevaron a
muchos combatientes del grupo a abandonar la urbe y buscar refugio en la
ciudad de Mosul, el feudo del EI en la vecina Irak.
En tanto, mientras la investigación continúa entre París, Bruselas y
Turquía, Mohamed Abdeslam, el hermano del sospechoso francés prófugo
Salah Abdeslam, le pidió a hermano que se entregue a las autoridades
porque "prefieren verlo en la cárcel y no en un cementerio", según una
entrevista con la televisión pública belga RTBF.
Los medios franceses continúan especulando que Salah Abdeslam renunció
completar su ataque detonando su chaleco de explosivos, lo que lo
convierte, según el diario Le Monde, en un "doble objetivo", tanto para
las fuerzas de seguridad europeas como para el EI en represalia por no
cumplir su misión e inmolarse, como sí lo hicieron los otros siete
atacantes.
A dos semanas de las elecciones regionales del 6 y 13 de diciembre,
eclipsadas por los atentados, la campaña electoral retomó su ritmo este
fin de semana de cara a unos comicios que podrían marcar un nuevo golpe
para el Partido Socialista (PS), del presidente Francois Hollande.
Una encuesta publicada esta semana por el instituto OpinonWay para la
radio LCI, las primeras realizadas tras los atentados, otorga la
victoria al ultraderechista Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen con
una intención de voto del 30%, seguida de cerca por los conservadores
Los Republicanos con un 28%.
El PS, en tanto, obtendría el 25%.
No obstante, la popularidad de Hollande subió un 7% y alcanzó un apoyo
del 27%, tras los ataques del 13N en París, según un sondeo de Ifop
difundido hoy por el diario Journal du Dimanche. Esto no es un fenómeno
inédito.
Tras los atentados de enero pasado contra la redacción de la revista
Charlie Hebdo y en un supermercado judío la popularidad del mandatario
también aumentó.
Además de mirar con mejores ojos al gobierno, muchos franceses también
comenzaron a recuperar sus hábitos y salidas en medio de una incipiente
crecimiento del nacionalismo, que llevó a duplicar la venta de la
bandera tricolor nacional en una semana.
Según una encuesta el instituto demoscópico Odoxa publicada por el
diario Le Parisien, nueve de cada diez ciudadanos dicen sentirse
reflejados en ese símbolo.
Históricamente, en Francia la bandera nacional es principalmente
utilizada por los partidos de ultraderecha y los nacionalistas, mientras
que para el resto de las fuerzas es considerada como un símbolo
chauvinista.
Esto parece haber cambiado ya que hoy la unanimidad detrás de los
colores nacionales supera todas las diferencias políticas, según el
sondeo.