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España: se agrava la crisis

La crisis económica y el elevado desempleo están provocando un aumento de la exclusión y del número de personas que en España necesitan acudir a los comedores sociales, que ya no dan a basto ante la afluencia de los nuevos pobres.

(Télam)

También está cambiando el perfil de personas que se ven obligadas a pedir ayuda básica de subsistencia: disminuyen los inmigrantes y, en cambio, aumentan los españoles.

Más de 5,6 millones de desocupados y una recesión que no parece tener fin, es el escenario de fondo este drama social que no es tan fácil de advertir en las calles, pero que la saturación de los servicios sociales convierte en evidente.

El caso de Barcelona es uno de los más alarmante, ya que en los comedores municipales hay lista de espera de hasta tres meses, según denuncian usuarios y personas que trabajan como voluntarios en los servicios sociales.

La situación es también crítica en Madrid y, sobretodo, en Sevilla, sur del país, donde el desempleo está haciendo estragos y miles de personas, familias enteras, dependen de la caridad y de una red de solidaridad de instituciones –en su mayoría dependientes de la Iglesia- para subsistir. 

“La crisis se nota también en los comedores”, afirmó a Télam Juan, un usuario del comedor municipal del céntrico barrio de Poble Sec de Barcelona, desbordado por la demanda de ayuda.

Este hombre de 43 años, que se dedicaba a cuidar ancianos, lleva dos años desempleado y más de un año acudiendo al comedor: “esto no es más que una ayuda; aquí no te dan dinero, es sólo un plato de comida”, asegura.

“Para que puedas venir a comer tienes que pasar por la asistente social, y tardan dos o tres meses en autorizarte y darte un carnet”, explica por su parte Francisco Pérez, ex trabajador de la construcción de 55 años.

“Vengo aquí desde hace seis o siete meses. Tenía unos recursos económicos que había ahorrado, pero después de ayudar a mis hijos y quedarme sin trabajo, no tuve más remedio que venir al comedor”, sostiene resignado.

“No sólo yo, miles de personas se encuentran en la misma situación. Cada vez se ven más españoles, al principio venían más extranjeros, pero ahora están viniendo personas que se han quedado sin recursos, y ésta es su última tabla”, remarca.

Desbordados por la crisis y afectados por los recortes presupuestarios, los servicios sociales oficiales son incapaces de absorber la demanda de ayuda. El agujero, por ahora, lo cubren las ONG y otras entidades sin fines de lucro.

Muchos comedores sociales dependen de Caritas, organización dependiente de la Iglesia, que afirma que en los últimos 5 años se triplicó el número de personas a las que suministró ayuda, que pasó de 370.251 en 2007 a más de un millón (1.015.276) en 2011, es decir, un 174% más.

Según un informe publicado esta semana por la organización, cerca de medio millón de personas ya sufren pobreza crónica en España, tras cuatro años de crisis económica.