En medio de denuncias de fraude, prosiguen los comicios en Rusia
Una serie de acusaciones de fraude electoral empañan los comicios en Rusia, en cuya capital, Moscú, ya cerraron los centros de votación, según confirmaron las autoridades electorales.
(Telam) - Si bien la votación trascurrió con relativa tranquilidad, desde temprano se multiplicaron las denuncias de incumplimientos de la ley y abusos cometidos por los responsables de diversos colegios electorales, sobre todo en la provincia de Oriol, y en Moscú, según reclamaron representantes del Partido Comunista.
Paralelamente, el nacionalista Vladímir Zhirinovski, candidato del líder del Partido Liberal-Democrático, criticó las cabinas de votación pues "permiten ver lo que la persona hace en su interior.
"No es una cabina para el voto secreto, es una profanación”, declaró a pie de urna, tras manifestarse esperanzado en que las elecciones "sean limpias".
En tanto, mientras Moscú cerró sus colegios electorales, aún falta el cierre de los centros de votación en la región más occidental de Rusia, Kaliningrado -que se realizará a las 14.00 de Argentina- tras lo cual se darán a conocer los resultados de sondeos a pie de urnas y los primeros datos del escrutinio preliminar.
Paralelamente a las elecciones presidenciales en toda Rusia, los moscovitas fueron citados a las urnas para cubrir 1.560 puestos de concejales, cargos que se disputan entre más de 4.000 pretendientes, de los cuales un 60% son candidatos independientes.
La Comisión Electoral Central en Moscú habló de una mayor participación que en las elecciones de 2008. Sobre las 10 de Argentina la participación era casi del 50%.
Observadores independientes, que ya presentaron numerosas demandas antes de la votación, hoy lamentaron de nuevo las miles de irregularidades.
El Ministerio del Interior rechazó estos reclamos y señaló que aparte de pequeños e insignificantes intentos de manipulación, la jornada electoral está funcionando "sin problemas", informó la agencia de noticias Europa Press.
La organización independiente de observadores electorales, Golos, el partido opositor Jakoblo y la nueva Liga de Electores, no obstante, encontrado las mismas irregularidades que las cometidas en las cuestionadas elecciones legislativas de diciembre pasado.
Hoy temprano, el primer ministro ruso y favorito en las elecciones, Vladimir Putin, votó en Moscú junto a su mujer Lyudmila, con lo que se convirtió en el último de los cinco candidatos en sufragar en las quintas elecciones presidenciales desde la desintegración de la Unión Soviética.
El antiguo espía del KGB, de 59 años, señaló a la prensa que antes de concurrir a la Academia de Ciencias de Moscú -donde finalmente emitió su voto- durmió "muy bien" y practicó deportes, tras manifestar su deseo de que la participación sea considerable, según informó la agencia de noticias Interfax.
También en Moscú el presidente Dimitri Medvedev votó junto a su esposa Svetlana, informó la agencia de noticias Europa Press.
Medvedev renunció a presentarse a la reelección con el argumento de que Putin contaba con más popularidad.
Minutos antes depositaba su voto Zhirinovski, tercero en las encuestas, mientras el primer candidato en votar fue el multimillonario Mijail Projorov, que se ubica cuarto en los sondeos previos.
Hasta el momento sólo se tiene constancia de dos detenidos en Moscú por distribuir propaganda durante la jornada de votación, según informaron fuentes policiales.
Hoy, la policía aumentó sensiblemente la seguridad en el centro de Moscú en previsión de las concentraciones de simpatizantes y detractores del primer ministro.
Junto al despliegue policial se impusieron restricciones de estacionamiento mientras los principales escenarios de las manifestaciones ya se encuentran vallados.
El candidato comunista, Zyuganov, pidió calma a la población.
"Van a tener lugar muchas acciones callejeras y ya se han presentado muchas peticiones para realizar concentraciones pero pido a todos que se contengan y cumplan con la ley", declaró en comentarios recogidos por la agencia oficial de noticias rusa, RIA Novosti.

