El Papa llegó a África para iniciar una de sus giras más peligrosas
Francisco llegó a Nairobi, Kenia. También visitará Uganda y República Centroafricana.
Sin chalecos antibalas, el Papa llegó en uno de sus viajes más importantes y sin duda el más arriesgado en África para difundir un mensaje de paz y reconciliación en países afectados por la violencia armada y el deterioro de los derechos humanos.
Antes de partir, su Santidad expresó: "Buenos días, quiero saludarlos y agradecerles por su presencia y trabajo en este viaje" y agregó "voy con alegría a encontrar a kenianos y ugandeses y a los hermanos de la República Centroafricana. Les agradezco por todo lo que harán para este viaje de sus frutos mejores, sean materiales como espirituales. Y así me gustaría saludarlos uno por uno", les dijo a los periodistas que lo acompañan
Francisco será el cuarto Pontífice en visitar el continente, aterrizará esta tarde en Nairobi, en medio de extraordinarias medidas de seguridad y una templada expectación ciudadana, mayoría protestante.
En la jornada de hoy, el Papa será recibido por el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta. Durante su estancia, Francisco también visitará la sede de las Naciones Unidas, y oficiará una misa en la Universidad de Nairobi.
A Uganda llegará el viernes, allí visitará el santuario anglicano de los mártiles de Namugongo, cerca de Kampala, al sur, para oficiar una misa en recuerdo de los 25 ugandeses católicos y anglicanos asesinados entre 1884 y 1887. También tendrá la oportunidad de dialogar con jóvenes de esa localidad.
Finalmente, el domingo se trasladará a República Centroafricana, donde visitará un campamento de refugiados y abrirá la Puerta Santa de la Catedral de Bangui, un acto que servirá de anticipo al Jubileo Extraordinario de la Misericordia, que comenzará el 8 de diciembre.
Es la visita más complicada del Papa en lo referente a la seguridad, ya que se trata de un terrirorio que vive situaciones de tensión y violencia. Sobre todo en República Centroafricana, donde se encuentran desplegadas tropas extranjeras lideradas por Francia, que llegaron al país para aplacar la guerra civil que sufría en 2013, meses después del golpe de Estado que derrocó al presidente, François Bozizé, y que causó miles de muertos y un millón de desplazados.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, aseguró recientemente que el programa "continúa siendo el mismo", aunque no descartó que pueda haber cambios en la agenda oficial en el último momento.

