El Papa Francisco "amargado" por los escándalos en la Santa Sede
El Papa pidió que la investigación sobre las filtraciones continúe
"con determinación", los documentos que se darán a conocer mañana dan
cuenta del desorden administrativo y el despilfarro.
04 de noviembre de 2015 - 00:00
Francisco estaría amargado y agobiado, pero convencido que se debe "seguir adelante con serenidad y determinación", las investigaciones que determinaron el arresto de un prelado español y de una asesora amiga, luego excarcelada.
Con documentos filtrados de manera non sancta y hasta grabaciones hechas a escondidas del Papa, según algunos anticipos, los libros no atacan a Francisco pero ponen de manifiesto la tenaz resistencia de la curia romana al cambio, a la limpieza y a la política de transparencia y austeridad que puso en marcha el Pontífice "Los gastos están fuera de control", dijo Francisco.
Según una grabación clandestina realizada el 3 de julio de 2013 en el Vaticano, que aparece en Via Crucis, según reveló el Corriere della Sera. "Hay que aclarar mejor las finanzas y hacerlas más transparentes", agregó el Papa, que advirtió que había que analizar detalladamente los contratos porque muchas veces tienen "trampas" y que, antes de cualquier compra, había que pedir "al menos tres presupuestos".
Entonces nunca se habría imaginado que esa conversación con personas de confianza terminaría en un nuevo VatiLeaks que sacude a su pontificado.
En el libro de Nuzzi no sólo hay grabaciones de conversaciones privadas.
Hay documentos que detallan las trabas enfrentadas por Francisco para lograr transparencia en el centro del poder administrativo de la Iglesia Católica, bajo sospecha de irregularidades durante décadas.
Un documento con membrete de la Secretaría de Estado reproducido en la obra, por ejemplo, rechaza un pedido de informes realizado por la comisión puesta en marcha por Francisco para analizar las finanzas del Vaticano sobre el destino del óbolo de San Pedro (el dinero donado por los fieles al Papa), cuyo 79,4% serviría para mantener a la curia romana, según Nuzzi.
El secretario de esa comisión, luego disuelta, el prelado español Lucio Ángel Vallejo Balda, y una integrante de la misma, su amiga Francesca Immacolata Chaouqui, fueron los dos "cuervos" arrestados por la gendarmería del Vaticano el fin de semana pasado; ella fue excarcelada por colaborar.
En una misiva al Papa del titular de la comisión, el economista maltés Joseph Zahara, queda claro el obstruccionismo de la vieja guardia, que no quiere ceder poder ni privilegios "Lamento comunicarle que la comisión no puede completar la posición financiera de la Santa Sede debido a falta de datos", escribe Zahara.
Respecto de la "extraña pareja" de Vallejo Balda y Chaouqui, sospechada por algunos hasta de ser amantes, se seguía la pista de la vendetta.
Habrían filtrado los documentos para vengarse de que el Papa los excluyó de la Secretaría de Economía que se creó una vez disuelta su comisión.
Mientras que Vallejo Balda seguía ayer en la misma celda utilizada hace tres años por Paolo Gabriele, Chaouqui, excarcelada por colaborar, salió a clamar su inocencia por Twitter y Facebook.
La mujer de 33 años, que además está embarazada, escribió: "No soy un cuervo, no traicioné al Papa. Nunca le di ningún papel a nadie. A nadie".