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El Güero Palma, el sangriento socio con el que el Chapo Guzmán creó un imperio

Protagonista de un rápido ascenso en el mundo del narcotráfico que lo llevó a ser líder del cártel de Sinaloa, el mexicano es un criminal con una sangrienta trayectoria que forjó junto al tristemente célebre Joaquín el Chapo Guzmán.

Sus inicios, a fines de los setenta, los tuvo de la mano del capo Miguel Ángel Félix Gallardo, de quien fue sicario y se separó cuando cofundó con Guzmán el cártel de Sinaloa.

La confrontación entre la gente del Güero y el Padrino Félix Gallardo, cabeza del cártel de Guadalajara, desencadenó una fuerte ola de violencia durante los años siguientes.

"Toda la región de Sinaloa, Sonora, Baja California, hasta Jalisco, se violentó mucho; fueron asesinados decenas de jefes policiales, sicarios" y personas relacionadas con los grupos criminales como consecuencia entre la guerra entre ambos, afirmaron periodistas locales.

Uno de los episodios más turbulentos desencadenados por el choque entre los narcotraficantes fue el asesinato de los hijos de Palma y el de su esposa, cuya cabeza fue entregada al capo en una caja.

De su carácter violento en los negocios ilícitos dieron fe acontecimientos como la irrupción de un comando armado bajo sus órdenes en una discoteca de Puerto Vallarta (Jalisco) en noviembre de 1992, planeada para matar a los hermanos Ramón y Benjamín Arellano Félix, con quienes se disputaba el control del mercado.

Su nombre también apareció involucrado en el asesinato en 1993 del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en el aeropuerto de Guadalajara, capital de Jalisco, refirió EFE.

Según la versión oficial que se difundió entonces, Posadas fue acribillado en mitad de una balacera entre el cártel de Tijuana y el de Sinaloa, aunque hay incógnitas del caso que no quedaron esclarecidas y que señalan que el homicidio pudo no ser accidental.

La suerte del Güero para esquivar a las autoridades finalizó cuando la avioneta en que viajaba en 1995 para asistir a una boda se quedó sin combustible y cayó, en el occidental estado de Nayarit.

Con una condena de siete años de cárcel por la posesión de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, fue a dar al penal de alta seguridad de Puente Grande (Jalisco), donde coincidió con su socio, el Chapo.

Pero mientras que Guzmán se las arregló para realizar una peculiar fuga en 2001 escondido en un carrito de ropa sucia, Palma protagonizó un infructuoso intento a fines del año siguiente.

Apenas un día después de que se le notificara su extradición a Estados Unidos, el Güero pretendió escapar, sin éxito, mientras era trasladado de su celda a un área de visitas conyugales, con la ayuda de un sospechoso apagón que se dio en la prisión.

Finalmente ocurrió lo inevitable y en enero de 2007 fue enviado a los Estados Unidos junto con un grupo de 14 capos, entre los que también se encontraba Osiel Cárdenas, jefe del cártel del Golfo.

Ahora que la cancillería mexicana ha expresado su voluntad de extraditar al Chapo -quien fue recapturado en 2014, volvió a evadirse en 2015 y fue arrestado una vez más en 2016-, los abogados de éste han mencionado en varias ocasiones el caso del Güero como ejemplo del escenario que podría abrirse si se llegase a una negociación con el gobierno estadounidense.

Fuente: Télam

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