El gobierno de Chile aceptó ampliar las becas para los estudiantes universitarios
"Cerrar el conflicto es un objetivo del gobierno", explicó a la prensa internacional el ministro vocero del gobierno, Andrés Chadwick, en el Palacio La Moneda.
(Telam)
El gobierno de Chile aceptó hoy ampliar las becas para los estudiantes universitarios, en un intento por cerrar el conflicto con los estudiantes, que lleva cinco meses y llevó al presidente Sebastián Piñera a su peor nivel de popularidad.
El portavoz -que es primo del presidente- agregó que el Ejecutivo no descarta tampoco una reforma tributaria para financiar las mayores inversiones en educación, según recogió la agencia de noticias DPA.
"Sí, lo estamos evaluando", dijo Chadwick, quien señaló que el gobierno entraría a analizar el tema una vez aprobada la ley de presupuesto 2012. El funcionario, quien valoró las movilizaciones estudiantiles, admitió que hoy "la sociedad chilena tiene una expectativa distinta" en materia de políticas sociales.
La crisis estudiantil, con los comicios municipales de 2012 en la mira, derrumbó el apoyo al gobierno, que cayó a cerca de un 25 por ciento en las encuestas.
En Chile, la educación universitaria pública es sostenida con pagos anuales de miles de dólares, lo que implica que los estudiantes que piden préstamos egresen con deudas de hasta 50.000 dólares.
Desde hace unos cinco meses, las federaciones de estudiantes secundarios y universitarios se unieron en un reclamo de enseñanza gratuita y de calidad que fue respaldado por la sociedad, según se vio reflejado en multitudinarias marchas y "cacerolazos" que se realizaron en Santiago y varias ciudades del país.
A partir de esos anuncios, los senadores de la Alianza reiteraron su pedido al Gobierno de extender la cobertura de becas en educación superior hasta el 60 por ciento de los estudiantes vulnerables, de cara a la discusión del Presupuesto 2012.
En vista de ello, se designó a Hernán Larraín y Ena von Baer, por parte de la UDI, y a Alberto Espina, por RN, para lograr acuerdos en la materia y buscar establecer un piso mínimo para negociar con la oposición.
Para Larraín, "debemos corregir muy sustantivamente lo que se dice en relación con becas y gratuidad para los alumnos de la educación superior, lo que dice en relación con el aporte a la educación pública, lo que tiene que ver con la subvención escolar, lo que tiene que ver con la educación preescolar y debe considerarse la educación técnico-profesional".
Por su parte, Espina calificó de "legítima" la aspiración de su colega de la UDI, pero consideró que esas modificaciones deben tener un carácter "progresivo".
"Es una legítima y válida aspiración lograr que en forma progresiva un 60 por ciento, 450.000 alumnos, pueden tener becas y gratuidad, pero lo primero es lograr que llegue al 40 por ciento de los alumnos", precisó.
Los estudiantes y docentes, en tanto, no informaron hasta anoche sobre su postura respecto del anuncio oficial, que implicaría un avance, pero está lejos todavía de sus reclamos de gratuidad y calidad educativa.

