El atacante de la sinagoga de Pittsburgh afrontará una posible pena de muerte
"Once cargos por asesinato de personas que estaban ejercitando su derecho a la libertad de credo y once cargos por uso de arma de fuego para cometer asesinato; todos estos cargos pueden ser castigados con la muerte", explicó el fiscal federal Scott Brady en una rueda de prensa.
"Nada hace creer que alguien estuviera colaborando con él, por lo que lo estamos tratando como un crimen de odio, pero seguimos investigando", agregó.
Rowers, un hombre de 46 años cuyo único antecedente judicial era una multa de tránsito en 2015, irrumpió en la sinagoga de la Congregación del Árbol de la Vida, en la ciudad de Pittsburgh, y disparó indiscriminadamente a todos los fieles que celebraran el Shabat, el día sagrado de la religión judía.
Mató a ocho hombres y tres mujeres de entre 54 y 97 años, y fue detenido y herido poco después por la Policía. Rowers seguía hoy internado, pero el fiscal Brady informó que mañana estará en condiciones de ir a tribunales.
Según la acusación formal, cuando la policía lo arrinconó, Rowers gritó: "Los judíos están cometiendo un genocidio: deben morir todos".
Al mismo tiempo que se comenzaba a conocer el perfil de Rowers, el fiscal federal confirmó que se trató de un ataque antisemita.
Bowers tenía una cuenta en la red social Gab, conocida por su defensa extrema a la libertad de expresión y permitir discursos xenófobos de todo tipo. En su biografía, aseguraba: "Los judíos son los hijos de Satán".
En sus posteos en Gab, Bowers publicaba todo tipo de expresiones e insultos antisemitas, pero nunca estuvo en el ojo de la Policía.
No tenía antecedentes penales y, por eso, pudo acumular 21 armas registradas a su nombre en su casa, según informó el congresista de Pensilvania Mike Doyle.
La masacre en la sinagoga generó un repudio generalizado en el país y en todo el mundo.
Fuente: Télam.