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Egipto: La policía desalojó campamentos opositores dejando cientos de muertos

Según el gobierno de facto hay 95 muertos y 874 heridos , pero los Hermanos Musulmanes asegurán que las víctimas fatales superan las 200 . Decretan el estado de emergencia.

(Télam)

La policía egipcia desalojó hoy a sangre y fuego, con la intervención incluso de helicópteros, dos campamentos que mantenían en El Cairo los seguidores del derrocado presidente Mohamed Mursi, lo que generó choques en gran parte del país con un saldo provisorio oficial de 95 muertos y 874 heridos.

Se trata de la jornada más sangrienta que vive Egipto desde el golpe de Estado cívico-militar del pasado 3 de julio, ya que para los Hermanos Musulmanes las víctimas fatales superarían las 200.

Frente a esta realidad, la Presidencia egipcia decretó hoy el estado de emergencia en todo el país durante un mes a partir de las 16 (11 de Argentina).

Según un comunicado de la Presidencia, leído en la televisión estatal, la decisión fue adoptada debido al "peligro" que se cierne sobre "la seguridad y el orden en los territorios del país".

El Ministerio de Sanidad informó a través de la televisión estatal que el mayor número de víctimas se registró en la provincia de Miniya y en la plaza cairota de Rabaa al Adaweya, donde los seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi están acampados.

También hubo muertos y heridos en las provincias de Beheira y Daqahiliya, en Suez, Luxor y Alejandría, entre otras.
Paralelamente, un veterano camarógrafo del canal de televisión británico Sky News, Mick Deane, fue muerto tras ser herido por un disparo mientras cubría los enfrentamientos en El Cairo.

El reportero británico, de 61 años, llevaba 15 años trabajando para Sky News y formaba parte del equipo de periodistas que cubre los actuales acontecimientos en Egipto, precisó la emisora.

Las fuerzas de seguridad comenzaron arrojando gases lacrimógenos contra los manifestantes que respondieron con piedras y botellas, aunque luego empezaron a escucharse los disparos que según testigos citados por la agencia de noticias DPA, provenían de ambos bandos.  

El campamento de Al Nahda en Giza fue desmantelado violentamente luego de tres horas de ofensiva, mientras que el campamento de Nasr City, cercano a la Universidad, aún no fue desmantelado por completo y hay un núcleo que resiste.

Las imágenes de la televisión mostraron cómo, con palas mecánicas, las fuerzas de seguridad quitaron las barricadas levantadas por los islamistas para proteger el campamento. 

La Hermandad informó en su página web de que al menos 30 personas fallecieron durante el ataque de las fuerzas del orden a una marcha en el barrio de Alaf Maskan, en el distrito de Nasr City, que se dirigía a la plaza de Rabaa al Adaweya donde se ubica uno de sus campamentos.

Esta plaza se encuentra rodeada por las fuerzas de seguridad y todavía siguen ardiendo neumáticos y otros elementos que fueron prendidos fuego por los islamistas al momento de iniciarse la represión, lo que brinda una imagen aún más dantesca de toda la situación.

"Las balas caen sobre los manifestantes de Rabaa al Adaweya desde todas direcciones", expresó el portavoz de los Hermanos Musulmanes, Mohammed el Beltagui, quien más tarde fue detenido por la policía en las inmediaciones de dicha plaza.

El Beltagui tiene varias órdenes de detención por su presunta participación en disturbios desde el pasado 3 de julio.
Las fuerzas de seguridad están buscando ahora al clérigo islamista Safuat al Higazi, quien también se encontraba en el campamento de Rabaa al Adaweya.

Según informó la televisión estatal, hay al menos 200 detenidos en El Cairo y varios de ellos portaban armas pequeñas.

Los islamistas señalaron que también hay decenas de muertos en las plaza de Mustafa Mahmud, en el barrio cairota de Mohandesin, por disparos de los efectivos gubernamentales.

La policía cerró las principales rutas y accesos a El Cairo al tiempo que paralizó la circulación de trenes para evitar que tras el comienzo de la represión policial, seguidores de Mursi intenten agruparse en la capital. 

Por su parte, en el Alto Egipto, en Minia y Sohag, hubo ataques contra al menos tres iglesias de cristianos coptos.

"Después de que el Ministerio del Interior decidiera disolver los campamentos en El Cairo, simpatizantes de los Hermanos Musulmanes en Alto Egipto iniciaron su cruzada de venganza contra los cristianos coptos", afirmó en la red social Facebook la organización juvenil cristiana Maspero.

La Hermandad Musulmana no se dio por vencida y a través de su cuenta de Twitter llamó a los islamistas a protestar masivamente contra la represión policial.

"Esto no es un intento de dispersar, sino de aplastar las voces de la oposición al golpe militar", escribió el vocero del grupo Gehad al Hadadd.

"No doblegarán nuestra voluntad ni romperán nuestra resolución (...) Siempre estaremos de pie enfrentando todos los rostros de la tiranía", aseguró el portavoz.