EEUU sacó a Cuba de la lista de "países terroristas"
Cuba salió hoy oficialmente de la lista de países patrocinadores del
terrorismo que elabora cada año el gobierno de Estados Unidos y en la
que estaba desde 1982, con lo que se cumple una de las exigencias de La
Habana para avanzar en el restablecimiento de las relaciones, aunque la
isla celebró con cautela el anuncio por el todavía vigente bloque
económico.
El
Congreso de EEUU tenía 45 días para pronunciarse sobre la decisión
tomada por el presidente Barack Obama de sacar a Cuba de esa lista, con
la opción de presentar un proyecto de ley para tratar de revocarla, algo
que no se produjo.
Ante la expiración de ese plazo, el secretario de Estado de EEUU, John
Kerry, "ha tomado la decisión final de rescindir la designación de Cuba
como un Estado Patrocinador del Terrorismo, que entra en vigor hoy, 29
de mayo de 2015", indicó en un comunicado un vocero del Departamento de
Estado, Jeff Rathke.
Según el funcionario, la evaluación realizada por el Departamento de
Estado a petición de Obama concluyó que Cuba "cumple con los criterios
legales" para abandonar esa lista.
Rathke matizó que EEUU sigue teniendo "importantes preocupaciones y
desacuerdos sobre una amplia gama de políticas y acciones de Cuba", pero
que están "fuera de los criterios pertinentes para la rescisión de la
designación como Estado Patrocinador del Terrorismo".
Tras el anuncio, la televisión cubana consideró que la isla "nunca debió
estar" en esa nómina, y mediante un comentarista de la emisora expuso
que el argumento de que Cuba era terrorista "era un criterio
insostenible". "Para el gobierno cubano era una cuestión moral" que la
isla fuera extraída de esa lista, porque por décadas "fue víctima del
terrorismo" e "incluso nuestros servicios de inteligencia colaboraron a
evitar actos terroristas contra Estados Unidos", señaló.
Agregó que la decisión de Obama es positiva para Cuba, pero hizo "un
llamado a la calma" porque "normalizar las relaciones entre los dos
países no queda ahí", porque entre otros elementos de Washington contra
Cuba, se mantiene "el bloqueo".
A mediados de enero, el presidente norteamericano dijo que el Congreso
debía empezar "este año" a levantar el embargo comercial a Cuba, un
punto que, admitió, es clave para la total normalización de las
relaciones entre ambos países.
El reclamo volvió a aparecer con fuerza desde la primera ronda de
negociaciones entre Cuba y Estados Unidos tras el anuncio de
restablecimiento de relaciones, en La Habana, encabezadas por la
secretaria de Estado adjunta para los Asuntos del Hemisferio Occidental,
Roberta Jacobson, y la directora para Estados Unidos en el Ministerio
de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, también realizada a inicios de
año.
La eliminación de Cuba de la lista de países terroristas había sido
adelantada el 14 de abril, cuando tras su histórica reunión en Panamá,
durante la Cumbre de las Américas, de los presidentes Raúl Castro y
Obama. En la nómina estaba Cuba junto con Irán, Sudán y Siria.
En un mensaje enviado entonces al Congreso, Obama certificó que el
gobierno de Cuba "no ha proporcionado ningún apoyo al terrorismo
internacional durante los últimos seis meses", y ha expresado "garantías
de que no respaldará actos de terrorismo internacional en el futuro".
Las razones de Washington para mantener hasta ahora a Cuba en la lista
eran su presunta acogida a miembros de la organización terrorista vasca
ETA, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y a
algunos fugitivos de la Justicia estadounidense.
Cuba reclamaba desde hace años salir de esa "lista negra" y la revisión
de su designación como país patrocinador del terrorismo formó parte del
histórico acuerdo anunciado por Obama y Castro el 17 de diciembre pasado
para la normalización de las relaciones bilaterales.
La presencia de Cuba en esa lista era uno de los mayores obstáculos
hacia la reapertura de embajadas en Washington y La Habana. En efecto,
según advirtió Raúl Castro hace un par de semanas, tras la salida de la
isla de la lista de países patrocinadores del terrorismo se podrá
“nombrar a embajadores" pese a que desde Washington fueron cautos al
señalar que "aún queda mucho por hacer" para llegar a ese paso.
El anuncio de hoy no fue bien recibido por el ex gobernador de Florida y
aspirante republicano a la Casa Blanca, Jeb Bush, quien rechazó "la
concesión unilateral a Cuba" y pidió al Congreso que mantenga la presión
sobre La Habana.
"Ni la represión continuada en el país, ni las actividades de
desestabilización de Cuba en el extranjero parecen ser suficiente para
detener al presidente Obama para hacer más concesiones al régimen
comunista de La Habana", dijo Bush en un comunicado.
En la misma línea, el presidente de la Cámara de Representantes de
Estados Unidos, el también republicano John Boehner, aseguró que el
gobierno de Obama "ha entregado al régimen de los Castro una victoria
política importante a cambio de nada" al haber sacado al país de la
lista.
Los grupos del exilio cubano de Miami, por su lado, tacharon hoy de
"ilógico", "precipitado" y "penoso" el anuncio. Pedro Rodríguez,
director de la Fundación por los Derechos Humanos en Cuba, dijo que EEUU
debería haber establecido un "período mayor de tiempo" y observación
antes de retirar a la isla de la lista.
Los dos países cerraron el viernes pasado su cuarta ronda de
negociaciones en Washington con el mensaje de que esa reapertura está
"mucho más cerca".