Dilma Rousseff descartó que vaya a renunciar
El dirigente opositor brasileño Aécio Neves dijo que las declaraciones
de la presidenta Dilma Rousseff responden a una estrategia para “inhibir
a las instituciones”, luego de que la mandataria acusara a la oposición
dejando en claro que de ninguna manera va a renunciar a su mandato.
"El discurso del golpe que tuvo hoy la presidenta, repetida por sus
ministros y el PT, no es más que parte de una estrategia planificada
para inhibir la acción de las instituciones y la prensa brasileña en un
momento en el que pesan sobre la presidenta y su partido denuncias de
mayor gravedad ", dijo el senador y actual presidente nacional del
Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
En una entrevista publicada hoy por el diario Folha de Sao Paulo,
Rousseff dijo que no dimitiría de su cargo porque no tiene la culpa de
la malversación de fondos en Petrobras y añadió que ve una "oposición un
tanto golpista" cuando se dice que no se completará su mandato.
"Yo no voy a caer. No se la voy a poner fácil, es la lucha política",
sentenció la mandataria y agregó: “No hay base para que yo caiga, que
intenten. Si hay una cosa de la que no tengo miedo es de eso, no me
atemorizan", resaltó con el dedo levantado.
Neves afirmó luego que el discurso del PSDB “todo lo contrario a lo que
dice el PT” y que los petistas “no reconocen los instrumentos de la
democracia”.
Más tarde, el opositor se refirió en una entrevista con O Globo a la
reacción de la presidenta tras los discursos de los socialdemócratas en
la convención nacional del partido que se realizó el pasado fin de
semana, y en la que deslizaron que “estaban listos para gobernar”.
“Ella se asustó. ¡Observen el nivel de inestabilidad emocional y
política de nuestra presidente emocional!”, sentenció el senador. “ Yo
no creí que nuestra convención dejaría presidenta Dilma tan asustada”,
agregó.
"Si hay una cosa a la que no le tengo miedo es a eso (a la destitución). No cuentes con que me vaya a poner nerviosa, con miedo.
No me atemorizan. "Ellos confundieron los deseos con la realidad",
subrayó la gobernante, cuyos índices de popularidad se encuentran por
debajo del 10 por ciento.
La presidenta también abordó en la entrevista los rumores de suicidio
que semanas atrás se deslizaron por las redes sociales y recordó que ni
siquiera cuando fue torturada por la dictadura pensó en quitarse la
vida.
"El otro día publicaron que yo había intentado suicidarme, que estaba
traumatizada. No apuesten por eso. Fue cien mil veces peor ser presa y
torturada. Vivimos en una democracia, no hay motivo para pensar que esto
sea una tortura. No lo es. Es una lucha para construir un país",
precisó.
Cuestionada por las críticas vertidas por el ex presidente Luiz Inácio
Lula da Siva contra su gestión, Rousseff reiteró que respeta todas las
opiniones de su padrino político: "Él tiene todo el derecho de decir
dónde está y dónde cree que yo estoy".
No obstante, discrepó con el presidente cuando este afirmó que Rousseff
se encuentra en el "volumen muerto", término como se denominan en Brasil
las reserva técnica de los embalses.
"No estoy en volumen muerto. Estoy luchando incansablemente para superar
un momento bastante difícil en la economía del país", añadió.
Parte de la oposición que lidera Neves, candidato derrotado en las
elecciones del año pasado, asumió una posición radical y promueve la
apertura de un juicio político a la presidenta debido a prácticas
contables cuestionadas por el organismo de control vinculado al Congreso
denominado Tribunal de Cuentas de la Unión, que ha objetado la
prestación de las cuentas públicas referidas al 2014 por parte del Poder
Ejecutivo.
Russeff elogió al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB),
de su aliado el vicepresidente Michel Temer, y descartó cualquier
indicio de ruptura tal como lo señalaron varios analistas en la prensa
local.