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Decenas de miles de sirios salen a las calles pese a la represión de El Asad

Unos 1.500 refugiados cruzaron ayer la frontera turca ante el despliegue militar en la frontera.

Decenas de miles de manifestantes han salido un nuevo viernes a las calles en Siria para exigir la salida del presidente, Bachar el Asad, según testigos y activistas. Pese a que el régimen continúa realizando detenciones masivas y reprimiendo con dureza cualquier intento de oposición, los descontentos han salido por miles en Damasco y en ciudades como Homs y Hama (centro), o Deraa, donde se iniciaron las protestas hace tres meses. Algunas personas han resultado heridas al abrir fuego las fuerzas de seguridad para dispersar a los manifestantes en Kessoua, a pocos kilómetros al sur de la capital, según France Presse. Las marchas se producen un día después de que 1.500 sirios cruzaran la frontera hasta Turquía para huir del Ejército de El Asad, que desplegó carros de combate para someter la provincia rebelde de Idlib (noroeste).

"Díganle al mundo que Bachar no tiene legitimidad", han gritado miles de personas en el barrio de Irbin, en la capital, según ha relatado un testigo a Reuters. En Homs y Hama se podían oír consignas como "el pueblo quiere la caída del régimen", mientras que en Deraa las pancartas rechazaban la vaga promesa de diálogo realizada por el presidente esta semana. También se han registrado marchas en la zona costera y en las provincias de Qamishli y Deir al Zor (este), en la frontera con Irak.

El director de la Organización Nacional para los Derechos Humanos de Siria, Ammar Qurabi, ha denunciado esta mañana que siguen las detenciones de civiles pese a la amnistía anunciada por El Asad. La ONG ha identificado a decenas de personas arrestadas en los últimos 15 días, algunos de ellos ayer, y ha advertido de que centenares más sin identificar han sido arrestadas por las fuerzas de seguridad.
Según Qurabi, en la población sureña de Yasem, en la provincia de Deraa, la policía detuvo a un número indeterminado de comerciantes que se negaron a abrir las puertas de sus tiendas con motivo de la huelga general convocada para ayer. En Deraa, la "huelga general fue exitosa y continúa hasta el momento", según el comunicado de Qurabi, que reside en El Cairo desde hace varias semanas y recibe información del interior de Siria.

Tranquilidad en la frontera turca

Los periodistas extranjeros que ayer asistieron al éxodo de refugiados desde Guvecci, localidad turca en la frontera, han relatado poco movimiento en el lado sirio. Los campamentos de los habitantes de las ciudades que habían huido hasta la zona fronteriza parecían completamente vacíos, y, a diferencia del día anterior, no se veían personas intentando cruzar a Turquía. Tampoco había a la vista más que un puñado de soldados sirios.

El Gobierno provincial de Hatay ha informado esta mañana de que el número total de refugiados registrados en los campamentos temporales levantados en territorio turco es de 11.739, frente a los 10.224 del día anterior, según la agencia estatal Anatolia. Es decir, que unos 1.500 sirios cruzaron ayer ante el despliegue militar.

La brutalidad del régimen sirio contra los manifestantes, que se calcula que ha causado más de 1.100 muertos desde marzo, y el movimiento del Ejército justo en la frontera con Turquía han enfriado las relaciones entre ambos países, que en los últimos años habían sido aliados. El ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, habló ayer con su homólogo sirio, Walid al Moualem, tras lo cual su departamento convocó al embajador sirio en Ankara. También la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, expresó anoche su inquietud ante el movimiento de tropas para cercar la ciudad rebelde de Jirbet el Jouz, y advirtió del riesgo de "enfrentamientos fronterizos".

Decenas de miles de manifestantes han salido un nuevo viernes a las calles en Siria para exigir la salida del presidente, Bachar el Asad, según testigos y activistas. Pese a que el régimen continúa realizando detenciones masivas y reprimiendo con dureza cualquier intento de oposición, los descontentos han salido por miles en Damasco y en ciudades como Homs y Hama (centro), o Deraa, donde se iniciaron las protestas hace tres meses. Algunas personas han resultado heridas al abrir fuego las fuerzas de seguridad para dispersar a los manifestantes en Kessoua, a pocos kilómetros al sur de la capital, según France Presse. Las marchas se producen un día después de que 1.500 sirios cruzaran la frontera hasta Turquía para huir del Ejército de El Asad, que desplegó carros de combate para someter la provincia rebelde de Idlib (noroeste).
"Díganle al mundo que Bachar no tiene legitimidad", han gritado miles de personas en el barrio de Irbin, en la capital, según ha relatado un testigo a Reuters. En Homs y Hama se podían oír consignas como "el pueblo quiere la caída del régimen", mientras que en Deraa las pancartas rechazaban la vaga promesa de diálogo realizada por el presidente esta semana. También se han registrado marchas en la zona costera y en las provincias de Qamishli y Deir al Zor (este), en la frontera con Irak.
El director de la Organización Nacional para los Derechos Humanos de Siria, Ammar Qurabi, ha denunciado esta mañana que siguen las detenciones de civiles pese a la amnistía anunciada por El Asad. La ONG ha identificado a decenas de personas arrestadas en los últimos 15 días, algunos de ellos ayer, y ha advertido de que centenares más sin identificar han sido arrestadas por las fuerzas de seguridad.
Según Qurabi, en la población sureña de Yasem, en la provincia de Deraa, la policía detuvo a un número indeterminado de comerciantes que se negaron a abrir las puertas de sus tiendas con motivo de la huelga general convocada para ayer. En Deraa, la "huelga general fue exitosa y continúa hasta el momento", según el comunicado de Qurabi, que reside en El Cairo desde hace varias semanas y recibe información del interior de Siria.
Tranquilidad en la frontera turca
Los periodistas extranjeros que ayer asistieron al éxodo de refugiados desde Guvecci, localidad turca en la frontera, han relatado poco movimiento en el lado sirio. Los campamentos de los habitantes de las ciudades que habían huido hasta la zona fronteriza parecían completamente vacíos, y, a diferencia del día anterior, no se veían personas intentando cruzar a Turquía. Tampoco había a la vista más que un puñado de soldados sirios.
El Gobierno provincial de Hatay ha informado esta mañana de que el número total de refugiados registrados en los campamentos temporales levantados en territorio turco es de 11.739, frente a los 10.224 del día anterior, según la agencia estatal Anatolia. Es decir, que unos 1.500 sirios cruzaron ayer ante el despliegue militar.
La brutalidad del régimen sirio contra los manifestantes, que se calcula que ha causado más de 1.100 muertos desde marzo, y el movimiento del Ejército justo en la frontera con Turquía han enfriado las relaciones entre ambos países, que en los últimos años habían sido aliados. El ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, habló ayer con su homólogo sirio, Walid al Moualem, tras lo cual su departamento convocó al embajador sirio en Ankara. También la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, expresó anoche su inquietud ante el movimiento de tropas para cercar la ciudad rebelde de Jirbet el Jouz, y advirtió del riesgo de "enfrentamientos fronterizos".