Cuba: desalojaron a trece anticastristas de un templo
Fue un pedido de la Iglesia católica cubana . Los integrantes de la corriente ocupaban desde hace dos días un templo de La Habana en protesta contra el gobierno .
El desalojo por parte de las fuerzas policiales cubanas se produjo anoche, de acuerdo a un comunicado difundido por el Arzobispado de La Habana.
Los 13 activistas habían ocupado el templo ubicado en el barrio de Centro Habana en la tarde del martes y exigiendo cambios sociales y políticos con motivo de la próxima visita del papa Benedicto XVI.
"Tras más de cuarenta y ocho horas de permanencia ininterrumpida y no autorizada en el interior del Santuario Diocesano y Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad en La Habana, los 13 ocupantes fueron retirados de ese sagrado lugar", indica el comunicado de la Iglesia.
Los activistas fueron desalojados en una acción policial de menos de diez minutos, "Los 13 ocupantes fueron invitados a salir del templo y no ofrecieron resistencia", agrega el texto.
Los opositores se habían negado hasta ahora a abandonar el templo tras presentar a la jerarquía eclesiástica en la noche del martes un mensaje con peticiones dirigido a Benedicto XVI.
La Iglesia católica había criticado la protesta y acusaba a grupos organizados en el país de querer perturbar la visita de Benedicto XVI a la isla entre el 26 y el 28 de marzo con una "estrategia preparada", según despacho de DPA.
"Nadie tiene derecho a convertir los templos en trincheras políticas", señaló el Arzobispado en su primer comunicado del miércoles, en el que aseguraba que mantenía el contacto con las autoridades para evitar su intervención.
La operación de desalojo fue solicitada finalmente anoche por el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, tras varios intentos de disuasión por parte de representantes eclesiásticos, aclara el comunicado.
Los opositores se negaban a abandonar el templo pese a los "esfuerzos unilaterales" de la Iglesia, señaló el Arzobispado. Por ese motivo, Ortega se dirigió a las autoridades para "invitar" a los ocupantes a abandonar el lugar, agregó.
"Se pone fin así a una crisis que no debió nunca producirse", indica también el mensaje. La Iglesia aseguró que la policía había prometido que no portaría armas y que los activistas no serían procesados por la ocupación.
Fuente: Télam

