Cortocircuito entre los hijos de Khadafi
Mientras Saif al Islam llamaba a continuar la "resistencia", Saadi afirmó que el dictador quiere negociar. Las contradicciones reflejan la confusión en el círculo cercano al dictador.
En vísperas del 42do aniversario de su llegada al poder, Khadafi huye de los combatientes opositores que controlan la mayor parte del país en la guerra civil que comenzó hace seis meses.
Los rebeldes buscan pistas sobre su paradero entre miembros de las fuerzas del régimen capturados y otras personas. También consideran que ya no está en Trípoli, según el jefe militar de los insurgentes en la capital, Abdel Hakim Belhaj.
Las fuerzas rebeldes avanzan hacia tres bastiones del régimen: la ciudad natal de Khadafi, Sirte, y las localidades de Bani Walid y Sabha, ésta última a cientos de miles de kilómetros al sur de la capital nacional. Existen conjeturas de que el dictador está oculto en una de tales comunidades.
En este contexto, en llamadas telefónicas hechas a estaciones árabes de televisión con una diferencia de minutos entre ellas anoche, los dos hombres que se dijeron hijos de Khadafi enviaron mensajes a la población libia.
El hombre que se identificó como Seif al-Islam Khadafi pidió a los simpatizantes de su padre a combatir "día y noche" a los insurgentes. En las declaraciones hechas a la televisora Al-Rai, en Siria, afirmó que los habitantes de Bani Walid decidieron que "van a morir en su tierra".
"Ataquen a las ratas", les dijo a las personas leales al régimen en alusión a los rebeldes. Y aseguró que la OTAN había lanzado varios ataques aéreos en Bani Walid, que dejaron muertos. Seif al-Islam era considerado como el rostro moderado del régimen de Khadafi y el aparente heredero del líder.
El interlocutor desestimó el anuncio de Belhaj sobre que otro hijo de Khadafi estaba negociando las condiciones de su rendición. Seif al-Islam dijo que su hermano estaba bajo presión, en parte debido a la preocupación por su familia.
Pero en una llamada telefónica hecha a la televisora Al-Arabiya, un hombre que se identificó como al-Saadi comunicó que estaba dispuesto a negociar con los insurgentes para detener el derramamiento de sangre en el país. Los rebeldes han insistido en que negociarán sólo hasta el fin del régimen de Khadafi.
Al-Saadi afirmó que hablaba por su padre y por comandantes militares del régimen para plantear las conversaciones. Dijo que los rebeldes podían gobernar Libia. "Todos somos libios", declaró. "No tenemos problemas en entregarles el poder".
La voz de Seif al-Islam, que según informaciones de prensa fue capturado por los rebeldes a principios de mes y luego apareció libre y desafiante en Trípoli, era fácil de reconocer, pero la otra era más difícil de confirmar.
"El régimen está agonizando", aseguró el vocero del consejo rebelde, Abdel-Hafiz Ghoga, en respuesta a las dos declaraciones. "La familia de Khadafi intenta encontrar una salida".
Fuente: AP

