Bolivia: Morales suspendió la carretera de la polémica
"Quiero salvar una responsabilidad ante la historia y ante el pueblo boliviano, y especialmente ante los dos departamentos. Mientras haya este debate queda suspendido el proyecto de carretera en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure", afirmó Evo Morales.
El mandatario había anunciado este domingo la próxima realización de un referendo en los departamentos de Beni y Cochabamba, para definir si se construye o no la carretera de 300 kilómetros financiada por Brasil, que uniría ambas regiones atravesando el TIPNIS. Pero los dirigentes de la marcha nativa rechazaron la propuesta por extemporánea.
Morales no especificó ayer cuándo estaría lista la consulta, aunque hace algunas semanas funcionarios de gobierno sugirieron que la organización de una elección de ese tipo podría durar entre seis meses y un año.
El presidente habló después de 25 horas del operativo policial que disolvió el domingo la marcha hacia La Paz que se inició hace más de 40 días.
El mandatario tildó de "imperdonable" la brutalidad policial y pidió conformar una comisión para investigar los sucesos ocurridos en inmediaciones del pueblo de Yucumo, 327 kilómetros al noreste de La Paz.
"Repudiamos los excesos cometidos en la marcha. Hubo exceso, abuso, hacia los hermanos indígenas. Es imperdonable. Nunca el presidente ha instruido el abuso policial", sentenció.
Prosiguió: "el presidente ha instruido una investigación para dar con todos los agresores, no olvidemos, nuestro canciller ha sido agredido el sábado por los marchistas, hay policías heridos, pero el día de ayer es imperdonable frente a los hechos en las pantallas de televisión".
La marcha de los nativos había comenzado el 15 agosto desde la región de la Amazonia y planeaba llegar hasta La Paz. En más de una ocasión fue interrumpida por sucesivas ofertas de diálogo, que eran rechazadas. A su vez, en los últimos días la movilización había cobrado notoriedad puesto que a escaso medio kilómetro de Yucumo había centenares de partidarios del oficialismo dispuestos a frenar su avance hacia a la capital boliviana.
Finalmente, el freno lo puso la policía. Según el ministro de gobierno Sacha Llorenti, los uniformados "evacuaron a los marchistas para garantizar su seguridad e integridad física" ante posibles choques con los campesinos rivales. Dijo, además, que la marcha "se tornó violenta" el sábado cuando el canciller David Choquehuanca fue obligado a romper un cerco policial y marchar con los indígenas. Si hubo abuso policial, será investigado y sancionado, sostuvo.
La violencia del domingo también provocó la renuncia irrevocable de la ministra de Defensa, Cecilia Chacón, en desacuerdo con la decisión gubernamental de dispersar la marcha. Morales no hizo comentarios al respecto.
Fuente: Reuters