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Bolivia anhela ser ejemplo de organización judicial

Juraron 56 jueces elegidos por el voto popular, de los cuales  la mitad son mujeres y el 40% indígenas.

Bolivia tiene en marcha desde este martes una inédita estructura de justicia administrada por magistrados elegidos por voto popular, sistema que registra además una notable incorporación de mujeres, mestizos e indígenas, grupos que hasta ahora estaban prácticamente fuera del esquema judicial.

Los 56 jueces electos por los ciudadanos juraron hoy en un acto en la sede de la cesante Corte Suprema, en la ciudad de Sucre, en un acto que encabezó el presidente Evo Morales, con lo que se puso fin a un sistema que rigió durante 186 años.

Al posesionar a los miembros del tribunal Evo Morales abogó por un Organo Judicial independiente y transparente y pidió a los magistrados y tribunos servir al pueblo y no servirse de la justicia.

"Los nuevos magistrados tienen el reto de cambiar la imagen de la justicia boliviana", dijo el mandatario. "Queremos una justicia, un Organo Judicial independiente", remarcó en un encendido discurso en el que destacó la inclusión, por primera vez en la historia boliviana, de juristas mujeres e indígenas que en el antiguo Poder Judicial no tenían cabida.

Agregó que el gran deseo personal y del Ejecutivo es que, así como Bolivia exporta políticas estructurales, económicas y sociales, con los nuevos miembros del Órgano Judicial se exporte al mundo "cómo se organiza y cómo se sirve a la justicia".

"Para eso hay qué hacer una justicia independiente y transparente, pero también tiene que acabarse esa llamada retardación de la justicia y la discriminación en la justicia", complementó.

El Jefe de Estado recordó que las cárceles están abarrotadas de gente pobre y sin recursos y no de gente que tiene plata y poder para manipular la justicia, lo que también es un desafío para los nuevos magistrados porque "eso tiene que terminar".

En elecciones, el 16 de octubre, se definieron jueces, tribunos y consejeros titulares y suplentes, para que ejercieran en el Tribunal Supremo de Justicia, el Tribunal Agroambiental, el Tribunal Constitucional Plurinacional y el Consejo de la Magistratura.

Durante aquellos comicios, el proceso fue considerado un proceso único en el continente por los observadores que representaron a la OEA, la ONU y la Unión Europea, entre otros.

De las elecciones participaron 115 abogados elegidos previamente por la Asamblea Legislativa, en medio de una fuerte polémica con la oposición, que cuestionó el mecanismo y acusó al oficialismo de intentar controlar la justicia.

A esas críticas se sumaron luego las generadas por la real cantidad de ciudadanos que fueron a las urnas y por el complejo sistema de votación elegido -una boleta única con fotos de todos los candidatos-, aunque el Ejecutivo desestimó las versiones y puso en un 80 por ciento del padrón el número de votantes.

"Estamos escribiendo una nueva era en Bolivia y en América Latina porque de aquí a seis años la próxima elección judicial será por voto; no habrá más elección de autoridades en los congresos", remarcó el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, que defendió la "legitimidad" de los nuevos jueces, porque lograron más de 6 millones de votos.