Almagro se puso al frente de la OEA
En su primer discurso como titular de la entidad hemisférica, el
funcionario uruguayo sostuvo desde Washington, que su acción como
secretario General estará guiada por los principios de promoción y
protección de los Derechos Humanos; promoción de iniciativas
hemisféricas y de cooperación con los países para la seguridad
ciudadana; solución pacífica de las controversias; así como el fomento
de la integración y coordinación entre grupos regionales, entre otros
temas.
Ante una sala colmada de invitados de la comunidad internacional y
diplomática, Almagro dijo que su administración "hará del lema `Más
derechos para más gente en las Américas´ su motivo de existencia, porque
el hemisferio está harto de exclusión, de derechos políticos,
económicos o sociales para algunos pero no para todos. Está cansado de
racismo, de persecución, de prejuicios y antagonismos estériles".
El ex canciller uruguayo, señaló además que "el hemisferio está marcado
por la paz y vive en democracia, si bien la calidad de las mismas
difiere", no obstante "en todos los países que tendrán procesos
electorales es necesario que las elecciones sean incluyentes y
transparentes así como en los tiempos constitucionales establecidos".
"Así las cosas, agregó, en el terreno de la gobernabilidad democrática,
la OEA debe tender una mano a aquellos países que atraviesan momentos de
crispación y antagonismos que a veces sobrepasan los niveles de
civilidad a los que la democracia regional debe aspirar", advirtió en un
discurso que marcó las consignas generales de su nueva gestión evitando
hacer referencias particulares.
Tal como lo había anticipado al presentar su propuesta como candidato en
el mes de febrero, Almagro mencionó a su vez que parte de su trabajo en
los próximos cinco años estará destinado a que "Cuba pueda integrarse
plenamente a la OEA tomando en cuenta la necesidad de respetar tiempos y
procesos no están bajo control".
En ese sentido, la última Cumbre de las Américas desarrollada en Panamá
en el mes de abril, "marcó un punto de inflexión en nuestro hemisferio.
La inclusión de Cuba junto a las renovadas relaciones bilaterales con
Estados Unidos abre un abanico de distensión de efecto benefactor para
todo el hemisferio", detalló.
Por último, el sucesor del chileno José Miguel Insulza, que en el día de
ayer finalizó su mandato tras diez años al frente de la organización,
hizo un llamado "a los gobiernos, sus representantes en el Consejo
Permanente, al personal de la OEA, a todas las partes del sistema
interamericano y a los socios de la OEA a trabajar junto a la Secretaría
General para alinear las actividades de la organización a la visión de
una OEA cada vez más cercana a la gente, más eficiente, menos
burocrática y que contribuya a la resolución de los problemas de nuestro
hemisferio y de sus ciudadanos", concluyó.
El ex canciller de Uruguay, fue electo el 18 de marzo con el apoyo de 33
países y una abstención, luego de una campaña que desarrolló por varios
países en todo el continente y que le valió llegar a la máxima posición
de la institución interamericana, como único candidato.