Advierten sobre el aluvión récord de migrantes hacia Europa
El fuerte aumento de refugiados llegados a las islas griegas, que han
alcanzado los 160.000, ha acelerado esta crisis y provocado que se
supere la barrera del cuarto de millón de inmigrantes y refugiados dos
semanas antes de lo previsto.
Así, el pasado julio llegaron a Grecia más inmigrantes y solicitantes de
asilo -50.000- que durante todo 2014, cuando sumaron 43.500, dijo a
periodistas en Ginebra el vocero del Organismo de las Naciones Unidas
para los Refugiados (ACNUR), Willian Spindler.
De los 21.000 de la semana pasada, los sirios fueron casi 17.000,
seguidos de muy lejos por afganos (2.847 o 14 por ciento) e iraquíes
(582 o 3 por ciento).
Las tres nacionalidades, de países que sufren prolongados conflictos
armados, indica que la gran mayoría de ellos deberán ser considerados
como refugiados, conforme al derecho internacional, señaló Spindler,
citado por la agencia de noticias EFE.
Además, entre el 1 de enero y el 31 de julio pasados, 1.716 inmigrantes
entraron a Grecia por vía terrestre, a través de la frontera con
Turquía, según las estadísticas proporcionadas por ACNUR.
Mientras tanto, los inmigrantes que consiguieron llegar a Italia fueron
104.000 desde que empezó el año hasta ayer, mientras que a España lo
hicieron 1.953 y a Malta, 94.
La composición de los que llegan a Italia -también por el Mediterráneo-
es muy diferente con respecto a Grecia, con una mayoría de inmigrantes
que proviene de África subsahariana.
La ONU advierte desde hace meses de la explosiva situación de la
inmigración en Grecia y del constante aumento de las llegadas, pero las
miradas se mantuvieron concentradas en Italia debido a los frecuentes
naufragios y a la elevada cifra de muertos entre los inmigrantes que
intentaban cruzar desde Libia.
Grecia se ha visto así sumergida por las necesidades de los recién
llegados e incapaz de responder a ellas, en gran medida debido a la
crisis económica que atraviesa.
"La situación es resultado de la falta de condiciones de recepción. Hay
un cuello de botella porque la gente debe ser registrada por la policía,
pero ésta está totalmente agobiada por la carga y trabaja 24 horas al
día", explicó Spindler.