El anfitrión arrancó con el pie derecho
A pesar de haber recibido de los rusos el try más rápido en la historia de los mundiales, los nipones dieron vuelta el partido inaugural y acabaron aplastando a los europeos. Los organizadores fueron de menor a mayor.
A pura lógica, Japón, que sueña con superar por primera vez en su historia la primera fase de un Mundial de rugby, sufrió más de lo previsto para ganar en el primer partido del torneo a la débil Rusia.
La fiesta japonesa recibió un baldazo de agua fría nada más comenzar el partido, ya que Rusia, en principio una de las selecciones más débiles del Mundial se adelantó con un try en el minuto 5, apoyado por el wing Kirill Golosnitskiy, siendo el más rápido de la historia de los mundiales). Yury Kushnarev no erró en la conversión y Rusia se colocaba con un 7-0 a favor cuando nadie esperaba eso.
La selección local fue detrás en el marcador casi todo el primer tiempo, sufriendo todo el primer tiempo, incapaces de superar a la aguerrida defensa rusa, muy poderosa en los scrum, pero el esfuerzo empleado en el primer tiempo pasó factura a los europeos en el segundo.
Japón, que participó en los ocho anteriores Mundiales, sueña con hacer historia y superar por fin la primera fase, sobre todo tras la esperanzadora campaña en Inglaterra-2015. Hace cuatro años, ganó tres de sus cinco partidos, a Samoa, Estados Unidos y sobre todo a la bicampeona del mundo Sudáfrica, pero no le fue suficiente para acceder a cuartos.
Para Rusia, sin posibilidades en un grupo que completan Irlanda, Escocia y Samoa, este es su segundo Mundial, tras Nueva Zelanda-2011, donde quedó quinto y último de su grupo. Jamás ganó un partido.

