Desde el Materno Infantil se apuesta a un parto respetado
Durante la semana del 14 al 20 de Mayo, se desarrolló una nueva edición de la Semana Mundial del Parto Respetado. Esta propuesta tiene como objetivo principal el poder resaltar la importancia de una atención basada en el reconocimiento de los derechos de madres, padres, niños y niñas, durante el embarazo, nacimiento y el puerperio.
La práctica del Parto Respetado o Humanizado, que en Argentina se estableció mediante la Ley N° 25.929 de 'Derechos de Padres e Hijos durante el Proceso de Nacimiento', establece que toda mujer tiene derechos en relación con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el postparto. Por tal motivo, fueron invitadas al programa “Saludarte”, de Radio 2, la Lic. María Eugenia Celiz, Psicóloga (M.P. 208) y la Lic. en Obstetricia, Paula Paz, pertenecientes al Hospital Materno Infantil “Dr. Héctor Quintana”.
La Lic. Paz, destacó que está vigente en nuestro país “la ley N° 25.929 desde el 2004, y en la provincia existe una norma de adhesión desde octubre del año pasado, Ley N° 5.952. Por eso, estamos con más fuerza en esta movida para poder generar el cambio, comenzando por el Materno Infantil, por el tercer nivel, con una iniciativa de ser una ‘Maternidad segura y centrada en la familia’”.
Esta estrategia planteada por la Organización Panamericana de la Salud, “viene a terminar con la idea de hablar solamente del momento del parto como el de mayor importancia y de la figura del médico y la mujer, únicamente; sino que se integran y se plantean derechos de otros integrantes y participantes en todo el proceso, el que se vincula con el embarazo, el trabajo de parto, el parto y el puerperio; y también incluye todo el trabajo de neonatología”, agregó la Lic. Celiz, del Servicio de Salud Mental del Materno Infantil.
Continuó explicando que esta Ley “ya no sólo habla de la mujer, sino también del recién nacido que se lo considera como una persona de derecho, de la familia; y en cuento al equipo de salud, no sólo aparece el médico sino todo el conjunto de profesionales de la salud que está involucrado en todo este proceso”. “Hoy somos un equipo, esta ley rompe con la hegemonía. Estamos todos en la misma línea y trabajamos para un mismo bien”, sostuvo Paz.
En el caso de la maternidad, se está trabajando para que todo este proceso sea vivido de la mejor manera, la más cómoda, respetando la intimidad y los deseos de la mujer y de los familiares, respetando y brindando la información que ellos deben tener.
Esta Ley y todas las directivas que se desprenden, proponen despatologizar al embarazo, es decir dejar de pensar y hacer vivir al embarazo y el parto como un proceso de enfermedad, sino que por el contrario, que sea vivido como un momento natural y “considera a la mujer como una persona sana, lo que ayuda a generar su participación. La mujer es protagonista de su propio parto, de su propia salud; tomando decisiones tales como elegir con quien va estar acompañada durante el trabajo de parto, debiendo ser informada durante todo el proceso sobre los procedimientos que se necesitan para ella y su bebé” afirmaron las profesionales. Todo esto para reforzar el vínculo madre-hijo desde el primer minuto de vida del niño o niña.
Gracias a la capacidad edilicia con la que hoy se cuenta en la Maternidad, se dispone de 6 UTPR o Unidades de Trabaja de Parto, Parto y Recuperación, lo que permite que en un mismo lugar del hospital se produzca el periodo de dilatación, el parto y el puerperio inmediato (las dos primeras horas luego del parto). Así la mamá “nunca pierde de vista a su bebé y sabe lo que sucede con él”. Otro de los cambios que se le han sumado a este proceso es el que al momento de la internación de la madre no se le coloca una vía o sonda, lo que sólo sucede en casos necesarios.
Además, al momento de permanecer en la UTPR “ella puede deambular como quiera, utilizar las posiciones que ellas elijan para estar más cómodas, cuando antes sólo se les permitía estar acostada, y dada las características de las instalaciones hoy se pueden tener partos semi-sentadas”, agregaron. Una vez que el bebé nace, el personal de neonatología se lo coloca al recién nacido sobre el pecho de la madre, generando el contacto piel a piel y participa la pareja o la persona que ella haya elegido para que ingrese a la Unidad de Parto y se esperan algunos minutos para recién hacer el corte del cordón umbilical.
Con esta nueva perspectiva de encarar el parto, el o la acompañante puede tener un rol activo en todo este proceso, tanto con la madre cómo con el bebé una vez nacido.
Una situación de violencia dentro de las instituciones hospitalarias hacia la mujer que se ha denunciado durante mucho tiempo tiene que ver con el gran número de estudiantes y residentes que presenciaban estos procesos. Hoy y al ser un Hospital Escuela -el Materno Infantil- “se busca poder garantizar la privacidad de la mujer, su bebé y la familia, por lo cual, desde la institución se está trabajando para evitar que los profesionales en formación participen de estos procesos de forma violenta y vulnerando derechos de la madre, el niño y su familia”, concluyeron las entrevistadas.

