La decisión fue comunicada tras una reunión entre la fiscal de la causa, María Emilia Curtem Haquim, y la representante legal de la familia, la abogada Mariana Vargas. Según los informes forenses elaborados por el doctor Montes de Oca, las marcas cadavéricas corresponden de manera exclusiva a una asfixia por ahorcamiento, sin que se registraran lesiones ni signos de violencia provocados por terceras personas.
Investigación del contexto y denuncias previas
Pese a que la mecánica del deceso apunta a una autodeterminación y la ex pareja de la víctima recuperó la libertad tras someterse a tomas de muestras genéticas, la familia y su representación legal remarcaron que el caso está lejos de cerrarse.
"No habrá autopsia porque con los datos y fotos del legajo no es necesario abrir el cuerpo, pero la investigación debe continuar para revisar todo el contexto", señaló la doctora Vargas. En ese sentido, la querella solicitará que se analicen las múltiples denuncias por lesiones y agresiones físicas que constan en la Seccional Nº 32 contra el hombre que convivía con la joven, a fin de determinar si existió una posible situación de inducción o violencia de género continuada.
Pista digital bajo la lupa
Otro de los puntos centrales que la familia exige esclarecer está vinculado a la actividad en las redes sociales de la víctima durante las horas previas a su fallecimiento.
Según denunciaron, desde la cuenta personal de Messenger de la joven se enviaron mensajes esa misma noche solicitando sumas de dinero e indicando una cuenta alias de destino. La querella buscará que la fiscalía identifique quién manejaba el dispositivo celular en ese lapso y si existe algún tipo de vinculación con la trama previa al desenlace.